Proyectos

Temas culturales en la jornada de investigación prospectiva “París 2030”

El viernes 18 de noviembre tuvo lugar una jornada de presentaciones en la sede del Ayuntamiento de París con respecto al Programa de investigaciones universitarias “París 2030”. Iniciado en 2004, su objetivo es contribuir a aumentar los conocimientos sobre París y prefigurar la metrópolis del futuro. A través del programa, se ha financiado hasta hoy 73 proyectos de investigación relacionados con la historia y el patrimonio, la diversidad y las transformaciones sociales, la biodiversidad y desarrollo durable, así como el atractivo científico internacional en relación con las dinámicas económicas, entre otros.

En la presentación de la jornada, Jean-Louis Missika, concejal responsable de la innovación y la investigación universitaria, señalaba claramente entre los desafíos de París el de “atraer a los artistas del mundo entero, favoreciendo la creación y la innovación, preservando al mismo tiempo la riqueza única de su patrimonio”. Por ello, fue natural que uno de los temas de las cuatro mesas redondas del programa de la jornada fuera el de la ciudad creativa, junto con la ciudad del conocimiento, la ciudad inclusiva y la ciudad reticular. Mi interés de base era principalmente el de conocer los aspectos de las investigaciones ligados con la cultura, la creatividad y la innovación. Parecía entonces que la mesa sobre la ciudad creativa sería la más adecuada para esto. En realidad, y afortunadamente, la separación no fue tan drástica, los tres temas que me interesaban aparecieron transversalmente en las otras mesas. Pero comencemos con esa sesión en particular.

Sala de fiestas repleta en el Ayuntamiento de París

De la ciudad creativa

El conferenciante invitado para introducir esta serie de presentaciones fue el Dr. Federico Casalegno, actual director (y fundador en 2005) del Mobile Experience Lab del Massachusetts Institute of Technology. Su Doctorado fue por cierto en Sociología de la Cultura y comunicación de la Universidad Sorbona-París V sobre “la comunicación mediada y la interacción social en las comunidades en red y en las ciudades conectadas”. Presentó brevemente tres experimentos que han puesto en marcha desde el Laboratorio, dos en Italia y uno en Brasil. El primero, ride.link, es un proyecto en la provincia de Brescia, trataba de mejorar la relación entre los jóvenes y la policía para evitar la conducción bajo los efectos del alcohol. Mediante un dispositivo (un brazalete) al cual el joven soplaba antes de conducir su auto, en caso de rebasar el límite legal aceptado, una conexión por teléfono móvil se establecía para informar a un amigo que pudiera remplazarlo en el volante y así asegurar que no se pondría en peligro su propia vida y la de los otros. El segundo proyecto que describió fue Locast – Travels, que consistió en una plataforma para compartir y descubrir vídeos generados por personas (no profesionales) o por la RAI TV en lugares identificados de Venecia, a través de teléfonos móviles y dispositivos computacionales movibles. La innovación consiste en pasar del concepto generalizado de la Web 2.0 al escenario prometedor del Space2.0 que mantiene las cualidades físicas y sociales de las ciudades italianas y las enriquece con el potencial de la computación ubicua. Un vídeo explica el proyecto. La tercera presentación fue de un proyecto llamado “Youth Mapping”, patrocinado por la Unicef. Parte de la constatación de que los jóvenes en las comunidades marginadas viven a menudo en áreas no representadas en mapas y de las que se conoce poco la geografía real en cuanto a servicios y a las interacciones que dan forma a su vida cotidiana. El Laboratorio de experiencia móvil está trabajando en tecnologías que ayuden a dichos jóvenes a crear y distribuir mapas convincentes de sus comunidades para informar y fundamentar las políticas y la toma de decisiones. Durante una semana, en un taller educativo, un grupo de jóvenes probó la plataforma local en un barrio de Rio de Janeiro.

Posteriormente, fue el turno de los tres investigadores del Programa París 2030.

María Gravari-Barbas, directora del Instituto de investigación y estudios superiores de turismo (IREST) y profesora en la Universidad París 1 Panthéon-Sorbonne, abordó el tema “París, metrópolis turística 2030” con el que fue galardonada en 2009. El proyecto analiza las mutaciones contemporáneas del turismo en París con el fin de mostrar sus nuevos territorios, las prácticas emergentes y revelar los puntos críticos en términos de gobernanza, de proyectos urbanos y de infraestructuras. Comentó que los turistas son “transparentes” en muchos estudios realizados sobre París, a pesar de su número considerable e impacto consecuente. Las tendencias muestran que los visitantes van a salir de los caminos trillados. No considera que la ciudad será un museo ni un Disneyland. Destacó la falta de articulación actual entre los proveedores de servicios turísticos: no se comunican ni han formado redes, lo que dificulta la generación de estrategias que estructuren al sector, sobre todo a nivel metropolitano.

Por su parte, Stephen Sawyer, Jefe del Departamento de Historia y estudios urbanos de la Universidad Americana de París, presentó su proyecto de “cartografía cultural de París-Metrópolis”. Partiendo de las dieciocho dimensiones de la sociología clásica, se interesó en representar “ambientes” en la metrópolis parisina. Tres en particular fueron definidos: el “París underground”, el “París bobo (bohemio-burgués)” y el “París art-de-vivre (arte o estilos de vida)”. Se orientó hacia tres dimensiones en función de dichos ambientes: análisis de la planificación cultural; análisis de la democracia metropolitana; análisis socio-económico. Para describir las caracterizaciones del espacio cultural parisino, evocó el “París archipiélago”, el eje “París Este-Oeste”, el “París fluvial”, que demuestran que los “ambientes culturales” resisten a toda lógica “centro-periferia”. Concluyó señalando que París es un vivero de nichos culturales, que florecen pero que son frágiles.

Después, Béatrice Fraenkel, Directora de estudios en la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales (EHESS) – Cátedra de la antropología de la escritura – evocó el proyecto de investigación “Escrituras urbanas de París 2030”, premiado en 2009. Se nutre de los trabajos del sociólogo francés Isaac Joseph. Un gran número de ciudades desarrolla hoy programas de lucha contra la “contaminación visual” (oposición entre la ciudad limpia y la ciudad desbordante), mientras que simultáneamente surge un “arte urbano” de prácticas gráficas individuales, lícitas o no. Su perspectiva es ecológica y política: estudia la ciudad donde se disputa el espacio público, cuyo acceso es un derecho para algunas personas que claman que “la calle nos pertenece”. Es importante reflexionar sobre esta problemática mientras surgen nuevos soportes de información urbana basados en las TICs, como son los Citywalls (se dice que apareció el primero en Helsinki como un experimento). La investigadora denuncia su uso sin antes contar con una filosofía de base.

Para responder a los ponentes, fue invitada Valérie Mancret-Taylor, Directora de planificación y estrategias metropolitanas del Consejo regional de Ile-de-France. Ella aludió la importancia de los imaginarios urbanos y la cuestión territorial: no se trata solamente de desarrollar clústers sino redes también y sobre todo en clave de colaboración, no únicamente de competencia. Evocó a Olivier Mongin, con su concepción de lo post-urbano y el rol de los individuos. Concluyó recordando la importancia de la multiculturalidad en París.

De las otras mesas redondas

Ahora recojo algunas de las ideas que he valorado de las otras mesas redondas, sin que pueda decir que sean completamente características de cada presentación. Señalo solamente que los discursos de los Alcaldes de París y Rio de Janeiro abrieron las jornadas. Después, en la introducción general, Jean Petitot, Director del estudios del Centro de Análisis y Matemáticas Sociales de la EHESS partió de la importancia de la “espacialización” (con a, no especialización) de los fenómenos en la evolución de los seres humanos. Recordó que nuestra inteligencia colectiva es más importante que la individual y que ésta surgió como inteligencia humana (en oposición a la de los primates) gracias a lo urbano. Hoy es importante estudiar y comprender la morfogénesis de París y su diferenciación funcional y espacial prestando una particular atención a los espacios que revisten importancia simbólica. Concluyó recordando que la creatividad y la innovación no se dictan, son imprevisibles, son arte. Cabe destacar la cantidad de tweets positivos generados en torno a esta presentación inicial.

En la mesa redonda “Ciudad cognitiva”, Greg Clark (Reino Unido), miembro del Urban Land Institute y consultor en desarrollo e inversiones para las ciudades y regiones, desarrolló en su ponencia la relación entre economía, espacio y conocimiento. Las capitales como París, Londres, Tokyo se están interesando en los sectores del conocimiento sobre todo ahora en el marco de la crisis, sin embargo otras ciudades como Boston, Singapur, Seattle o Basilea están teniendo más éxito a pesar de ser de tamaño mediano. Clark recordó que no son ciudades que solamente generan conocimiento sino que también lo comercializan. Para él, tres puntos de los que no se habla suficiente son: no hay muchas investigaciones que prueben que se crean muchos empleos; pocas empresas han mostrado ser rentables; es necesario considerar el desarrollo sostenible. Después, el Profesor Stéphane Van Damme, de Sciences Po París, presentó su investigación “Ciencias y capitales europeas: el laboratorio parisino”, en que consideró la sociología histórica de la organización del conocimiento con respecto a las técnicas de la capitalización del saber y de las redes nacionales y a escala europea. Señaló que en las épocas imperiales, el conocimiento circulaba al interior del territorio. París se consolidó en ese entonces como un tribunal científico también. Hoy en día, las ciencias se desarrollan en red, están cada vez menos ligadas a una localidad metropolitana y sus “centros” se encuentran frecuentemente lejos de los centros urbanos. En pocas palabras, se trata de la tensión entre una voluntad de arraigo local y las nuevas necesidades de una ciencia de gran circulación. Por su parte, Catherine Agulhon de la Universidad París 5-Descartes presentó una investigación sobre la acogida de los estudiantes extranjeros en París: “entre afiliación y repliegue”. En un contexto crítico como el que se atraviesa en estos momentos en Francia con respecto a la inmigración y la permanencia de los estudiantes extranjeros, la investigación muestra la heterogeneidad de experiencias, denunciando las dificultades a las que los estudiantes se enfrentan en París (aunque no solamente ellos, como decía un tweet de un estudiante francés). Lamentaron que después de haber hecho una selección tan exigente y haber formado a esos valiosos elementos, el Ministerio del interior dificulte que se queden y así “son los otros países que reciben los beneficios de su educación”.

La mesa “Ciudad incluyente” tuvo como ponente invitado a David Satterthwaite (Reino Unido) quien es investigador en el Instituto internacional para el medio ambiente y el desarrollo. Su presentación resaltó el papel de las federaciones o grupos locales para completar las acciones de los poderes públicos en las zonas más pobres de las ciudades, con ejemplos de la India (el barrio Dharavi en Mumbai) o África. Después, la investigadora Virginie Milliot de la Universidad París evocó el barrio de Barbès, “Laboratorio del pluralismo”. Éste es interesante a más de un título en el campo de la diversidad cultural y el diálogo intercultural: se trata de un espacio particular en la ciudad, un crisol de la vida pública. Numerosos inmigrantes llegan a Barbès en busca de apoyo, de comunicación, de sociabilidad… Las calles de Barbès no son para pasear (flâner) o circular – como en muchos barrios de París – existe un desbordamiento de la vida hacia la calle, lo que confiere una porosidad social al espacio. El humor, muy frecuente, sirve de elemento de ajuste en la negociación y participa en la pacificación en los intercambios entre identidades. El hecho de ser cosmopolita no ha dado lugar sin embargo a una permanencia de habitantes de otros barrios a pesar de las operaciones inmobiliarias. Parece que el fenómeno de gentrificación no se ha podido desarrollar. La profesora Elisabeth Méthais, del Conservatorio de Artes y Oficios de París, compartió brevemente con el público los avances de su investigación con respecto a “vivir en París en 2030 con Alzheimer”. Planteó las posibilidades que se vislumbra con el uso de las tecnologías (almacenamiento de información, comunicación, domótica, robótica…), como la de los dispositivos que ayudarán a situar al enfermo o que le permitirán desplazarse por la ciudad. La Profesora indicó que el estado del arte en la investigación sobre la enfermedad da esperanzas sobre la posibilidad de detectarla veinte años antes de que se desarrolle.

El panel de la mesa “Ciudad reticular” destacó la necesidad de servicios urbanos sostenibles, aprovechando las redes inteligentes, para respetar objetivos definidos en términos de bienes naturales y de energía. Laurence Raineau, investigadora en el Centro de estudios de técnicas, conocimientos y prácticas, de la Universidad París I, aludió estos objetivos mediante el análisis de los eco-barrios existentes en Alemania e Inglaterra, pensando en el impacto que podrían tener si se desarrollaran en París. Señaló que estos dos ejemplos han tenido un rol de “vitrina”, son visitados por muchos ciudadanos, pero están bastante desconectados de los demás barrios y de sus habitantes, creando algunas dinámicas más dignas de un laboratorio que de la realidad. Los cambios climáticos también han sido estudiados, por ejemplo, en cuanto al impacto sobre la agricultura en las zonas rurales que rodean a la ciudad y con modelos para prever las consecuencias del aumento de la temperatura.

La sesión de conclusión, además de los discursos del concejal Jean-Louis Missika, y de Anne Hidalgo, Primera teniente de alcalde de París a cargo del urbanismo y la arquitectura – he decidido no reseñar las presentaciones de naturaleza política – contó con la participación de Bjarke Ingels, dinámico arquitecto danés fundador del estudio de arquitectos BIG, quien mostró algunos proyectos impresionantes de arquitectura en relación con el espacio público y planteó vehementemente la importancia de promover el cambio, propiciando la democracia, la convivencia y la creatividad… Su concepto es el de un “hedonismo sostenible”. Impactante es el proyecto del Ayuntamiento de Tallin llamado el Periscopio, que busca la transparencia entre los ciudadanos y los políticos. También el del complejo de 8HOUSE en Copenhague o el del distrito que ha sido territorio de disturbios sociales y que ahora está en transformación (Red Square en Nørrebro). Gran conocedor de las presentaciones espectaculares (recordemos su participación en TEDGlobal 2009) y con grandes tablas en este campo, su participación fue significativa.

Presentación del Arq. Bjarke Ingels

Una expo casi onírica sobre el París que resiente el cambio climático en 2030

Me pareció particularmente evocadora la exposición montada para la jornada con pósters del proyecto “París +2°C”, mostrando una foto por distrito de París con el antes y después – un texto explicaba las adaptaciones y soluciones encontradas a los desafíos del cambio climático. Entre éstas: que no circulen más los autos, que hayan muchas líneas de tranvía (y que éstos también sirvan para el aprovisionamiento de mercancías), las fachadas serían modificadas, se utilizaría el agua de lluvia y se reciclaría la energía, se controlaría el flujo del río Sena cuyo nivel podría crecer frecuentemente… incluso habría un teleférico Montmartre-Montparnasse… Las imágenes y la expo fueron preparadas por el colectivo de arquitectos “et alors”.

Algunos de los pósters de la exposición

Algunos proyectos laureados en el campo de la cultura no presentados en las jornadas

Es interesante citar un proyecto de investigación laureado en 2008 y que no estuvo entre los ponentes: “Imaginar las prácticas culturales en el París de 2030” de Marie-Christine Bureau, del Laboratorio interdisciplinario de sociología económica del Conservatorio de Artes y Oficios de París.

Finalmente, otro reporte que concierne un tema cultural es “Inventario del patrimonio obrero en el distrito XIII de París” de Jean-Pierre Vallat, del Laboratorio de investigación Phéacie de la Universidad París VII – Diderot.

La lista de todas las investigaciones se puede encontrar en el sitio web del programa. Muchas de ellas tienen un enlace hacia una síntesis o un reporte.

Apostar por la investigación

“La inversión en la materia gris es una de las maneras más eficaces para defenderse de la externalización y la desindustrialización”

Jean-Louis Missika

Más allá de este programa, según el diario Libération, el Ayuntamiento decidió romper la alcancía para la investigación. En efecto, el alcalde Bertrand Delanoë prometió para su segundo mandato – en curso – una inversión en la educación superior y la investigación que se resume en un número redondo: mil millones de euros, que incluye los fondos para las universidades y también dos programas libres de investigación, en otras palabras, sin tema predefinido, llamado Research in Paris y Émergences. No es difícil justificar la inversión: en este siglo de la economía del conocimiento, París se enfrenta a Londres, Nueva York, Boston y pronto, sin duda, a las ciudades indias y chinas. Sin embargo, a mi parecer, la tarea va a ser dura si no se realizan diversas reformas necesarias para terminar de despertar a esta extraordinaria Bella durmiente que por mucho tiempo se ha dormido en sus laureles. Esta jornada muestra parte de esa voluntad.

« We'll always have Paris. » «Siempre nos quedará París»

Foro Europeo de Cultura 2011 4/4

Concierto de la Orquesta de Cámara de Europa

Más allá de la reseña…

La semana que ha transcurrido desde el fin de las jornadas del European Culture Forum (21 y 22 de octubre pasados) me ha permitido hacer un balance personal de lo ocurrido durante esos dos días de ponencias, diálogos, encuentros, reencuentros e incluso algunos desencuentros – en el plano de las ideas, no con personas concretas.

¡Y es que no solamente puede preocupar lo malo que son los sándwiches! Humor… a medias: son exactamente iguales en cada edición y no sé por qué no los han cambiado si la vez pasada en el feed back para los organizadores me consta que se pedía un cambio… Pero, ya pasando a aspectos serios, no es lo único que parecería que no ha cambiado desde septiembre de 2009. Me enfocaré hacia tres puntos un poco inquietantes.

La necesidad permanente de probar la contribución de la cultura a la economía y a otros campos del bienestar de la persona y la sociedad

En este foro, como en muchos otros, variados ejemplos han demostrado directa o indirectamente los efectos positivos de la cultura. Con un público participante de la naturaleza de los inscritos a estas jornadas (digamos 99 % relacionado con cultura y educación), el tema se vuelve incluso repetitivo – hasta cansado – porque es como “predicar para los convertidos” (preach to the choir). No es sorprendente que el director egipcio Ahmed El Attar haya iniciado su presentación preguntando “¿por qué todavía seguimos discutiendo sobre la importancia de la cultura?… ¡como si no fuera obvia!”. También estuvo el cuestionamiento de Ilona Kish, que parecía un poco desanimada: “¿por qué es todavía difícil convencer a los que no pertenecen al sector cultural?”.  Peor todavía después de una notable e imaginativa presentación del Dr. Pierluigi Sacco que se ha concentrado en señalar los caminos que han tomado las investigaciones actuales para hacer patentes científicamente los efectos “invisibles” y/o “indirectos” de la Cultura 3.0 en que comenzamos a navegar. Y podría seguir comentando los casos precisos citados en estas jornadas… A pesar de ello, Rudolf Niessler, Director de la coordinación de política regional de la Comisión Europea, sentenció que el sector cultural “¡debe mostrar pruebas concretas de la contribución de la cultura a la economía!” Lo que fue como si no hubiera escuchado nada de lo anteriormente presentado en su panel. Es cierto que no estuvo presente el día previo y que los representantes de la DG de Cultura le habrían podido informar del contenido (no sé si lo hicieron). Sin embargo, esto va claramente más lejos, ¡muestra que sigue no habiendo comunicación entre las direcciones de la Comisión Europea en estos temas! Muestra también contradicciones flagrantes con respecto a declaraciones de otras personas y documentos de la misma Dirección de política regional. Y al mismo tiempo, es un testimonio de falta de memoria de los análisis y estudios que se ha realizado por y para la Comisión Europea en este campo. Un simple recordatorio, para nada exhaustivo:

  • 2010: “La contribución de la cultura al desarrollo local y regional – evidencia a partir de los fondos estructurales” estudio realizado por el Centro de estrategia y servicios de evaluación (CSES) y ERICARTS
  • 2009 : La economía de la cultura en Europa. Estudio llevado a cabo por KEA European Affairs, con la colaboración de Media Group (Turku School of Economics) y MKW Wirtschaftsforschung GmbH
  • 2007: Comunicación sobre una Agenda Europea para la Cultura en un mundo en vías de globalización: “También se acepta que la cultura es un aspecto imprescindible para lograr los objetivos comunitarios estratégicos de prosperidad, solidaridad y seguridad, asegurando al mismo tiempo una mayor presencia en la escena internacional » (p.3)
  • 1996: Comisión de las Comunidades Europeas, Comunicación de la Comisión al Consejo, al Parlamento Europeo, al Comité Económico y Social y al Comité de las Regiones, “La política de cohesión y la cultura – una contribución al empleo”, Bruselas, 20.11.1996, COM (96) 512 final
  • 1996: Comisión Europea, “Primer informe sobre el examen de los aspectos culturales en la labor de la Comunidad Europea”, Bruselas, 17 de abril 1996 COM (1996) 160 final
  • 1995: Resolución del Consejo de 20 de noviembre de 1995 sobre la promoción de las estadísticas sobre la cultura y el crecimiento económico (95/C 327/01)

En fin, lo que sí creo que compartimos con el Sr. Niessler los que estábamos presentes es la importancia de entender la contribución de la cultura de manera transversal en los objetivos de la política regional, y de hecho ya hubo una comunicación comunitaria en que se señala que siempre en toda acción comunitaria se debe considerar su componente cultural. Por lo visto, este tema no está cerrado.

La torre de marfil

Consideremos ahora mi segundo tema de inquietud. En este periodo de mucha incertidumbre, por los elementos de los que dispongo como ciudadano y como actor del sector cultural, la situación es como si fuéramos por barco pasando un área de neblina intensa, sin saber si hay icebergs, o incluso, sin saber si ya ha habido una colisión con alguno. Sin embargo, durante la conferencia hubiera parecido que navegábamos por aguas tranquilas y con cielo despejado. Me refiero a que no se dio a la crisis actual el lugar que merece en las reflexiones. Sinceramente, tuve la sensación de que no había la conciencia de la situación económica por la que pasa la Unión Europea. A penas se mencionó en algún momento una frase sobre las restricciones en los presupuestos. Aunque sí se notó una evolución en los temas tratados con respecto a la edición anterior, concentrándose en la digitalización, la formación del sector cultural en un marco de digitalización y globalización, en las “inversiones inteligentes” en cultura y el rol de los actores culturales en los procesos de democratización, es claro que no se invocó el nuevo contexto financiero de los estados y las administraciones locales y regionales que en Europa soportan esencialmente los proyectos culturales. Ninguna voz se alzó para solicitar que el futuro programa “Europa creativa” considere la crisis y sus efectos ya notables hoy en día. Pocos pensaron en las manifestaciones “monstruo” que tenían lugar en Atenas esos días o los movimientos de “indignados” que se esparcen por el mundo…

Público, ¿estás ahí?

Dadas ambas situaciones, se hubiera podido esperar una dinámica de participación más activa, más cuestionante, menos pasiva… Me parece que no faltó tiempo, se consideró suficiente espacio de palabra en lo que a los paneles se refiere. Aún así, las preguntas y los comentarios fueron escasos, faltos de vitalidad. Ganó el tono políticamente correcto. ¿Estaba el público de alguna manera cansado de “los mismos discursos”? ¿Se tenía cierto temor de generar una controversia? ¿Es difícil discutir con las autoridades de la DG Educación y Cultura porque de cierta manera representa a quien otorga los fondos para los proyectos europeos? Imagino que un poco de todo, además de la usual timidez de enfrentarse a 800 colegas, la fatiga después de varias presentaciones, o el hambre… ¡pero de todas formas los sándwiches fríos esperaban! Cabe señalar que la sesión de información sobre el Programa “Europa Creativa” se organizó en torno a preguntas del público, porque “la presentación” fue muy corta y general. Las respuestas fueron también vagas e imprecisas. Estoy seguro que Laurent Dréano, Director de Cultura de la ciudad de Lille no quedó satisfecho con la respuesta a su pregunta sobre la eventual interacción simultánea de programas europeos para un mismo proyecto. Este funcionamiento debió desalentar a más de uno.

Un poco relacionado con este tema, como anécdota de la transición al uso de las “nuevas” tecnologías en el European Culture Forum: ¡no es posible que una conferencia de este nivel se realice en instalaciones que no tengan manera de conectarse a internet fácilmente, sobre todo para los no residentes en Bélgica! Fueron pocos los “twitteros” en directo. Colmo de gracia, los organizadores tardaron en decidir qué hashtag se usaría porque había varios en uso y los “twitteros” no se ponían de acuerdo…

Y sin embargo se mueve…

Por supuesto, estoy más que convencido de la utilidad de conferencias de esta naturaleza porque reúnen a una gran diversidad de representantes del mundo de la cultura de Europa y más allá. Los contactos que se pueden establecer a partir de conversaciones formales o informales tienen efectos directos e indirectos que son muy valiosos, participando concretamente en la construcción europea y el desarrollo cultural dentro y fuera de su territorio. No debemos olvidar lo que sucede en otros contextos, baste citar el caso de Bielorrusia donde son mancillados cotidianamente los derechos humanos, como lo expuso Natalia Kaliada. Además, muchas ponencias tienen un carácter formativo.

Dentro de dos años, si el European Culture Forum se sigue organizando, espero que habrá una mayor posibilidad de interacción entre los participantes, aprovechando los aportes de las TICs, y que los puntos indicados por los participantes en el cuestionario de inscripción serán tomados en consideración de manera más efectiva.

Mis próximas notas van a abordar temas específicos que me han parecido relevantes a partir de mi participación a los Open Days y al Foro Europeo de Cultura. Con respecto a las ciudades creativas y las Capitales europeas de la Cultura, me detendré un poco en un centro cultural finlandés que tiene un papel central en el programa de Turku 2011: Logomo. También comentaré sobre el programa de Mons 2015 y su relación con las TICs en el marco de su desarrollo cultural territorial. Veremos además en qué etapa se encuentra la campaña “We are More”. Más tarde, me concentraré en el tema de las ICCs y de la cultura con respecto a las “estrategias de especialización inteligente” (smart specialisation strategies) que promueve la Comisión Europea. Siempre dejando un lugar a la flexibilidad para tratar otros temas que puedan surgir entre tanto.

Foro Europeo de Cultura 2011 3/4

Sesión de clausura. Jan Truszczynski. DG Educación y Cultura. Comisión Europea

La segunda jornada del “European Culture Forum”, el viernes 21 de octubre de 2011,  contó con un enfoque más abierto que la primera – que había estado ligada esencialmente al tema de la digitalización y de las industrias culturales y creativas – y consistió en dos sesiones plenarias, dos sesiones paralelas de espacios informativos y un mensaje de clausura. Esta nota presenta una breve reseña de las presentaciones de ese día y completa las dos anteriores (1/4 y 2/4) que he dedicado a este Fórum en que participé, mientras que la nota siguiente (4/4) incluirá algunos puntos críticos que han llamado mi atención con respecto al contenido y el desarrollo de la conferencia.

Panel 3 – La Cultura, ¿una inversión inteligente para las regiones europeas?

Los puntos de partida en el programa indicaban: “El papel crucial  de la cultura y de las industrias creativas en el desarrollo económico y social a nivel local y regional es cada vez más reconocido. Sin embargo, las complejas relaciones entre los activos culturales tradicionales (patrimonio, instituciones culturales dinámicas y servicios) y el desarrollo de negocios creativos o de turismo requieren todavía una mejor comprensión. ¿Cuáles son las inversiones fundamentales a nivel local y regional que pueden contribuir a los ‘ecosistemas creativos’? ¿Cómo se puede ayudar a las regiones para que hagan inversiones inteligentes (smart investments) en la cultura?” (Mi traducción).

La presentación “Carte blanche” de este panel fue dada al alcalde de Wroclaw, la ciudad polaca que ha sido designada Capital europea de la Cultura 2016 junto con Donostia / San Sebastián en España. Rafał Dutkiewicz comenzó con un aspecto esencial para comprender su ciudad milenaria: el legado de los numerosos cambios de fronteras en torno a ella. En particular, hasta antes del final de la Segunda Guerra Mundial, se llamaba Breslau y formaba parte de Alemania. En 1945, por los acuerdos de Postdam, la ciudad y su región fueron incluidos en el territorio de Polonia y sus habitantes alemanes fueron integralmente deportados hacia Alemania y remplazados por polacos (se habla de un millón de personas). De esta manera, la identidad de la ciudad es muy compleja. El alcalde citó una frase de una carta célebre escrita por los obispos polacos a los obispos de Alemania en 1965 como base de una reconciliación entre ambas naciones: “Los perdonamos y les pedimos perdonarnos” (We forgive you and we ask to be forgiven). Han retomado esta base para su programa de la capitalidad 2016 y se han propuesto alcanzar tres metas: (1) Subrayar el mensaje de la tolerancia; (2) Mejorar y completar la infraestructura cultural; (3) Lograr que la gente participe en la cultura tanto activa como pasivamente (“creando” y “consumiendo”). El alcalde declaró que la cultura es una inversión para la economía y si su ciudad deseaba continuar con el fuerte crecimiento económico y bajo desempleo que tiene, deberá apoyarse en la cultura. Mencionó a Richard Florida y sus tres T (talento, tecnología y tolerancia) agregando la I de identidad para su ciudad. Está convencido que la cultura hará más feliz a la población, en una ciudad creativa y abierta caracterizada por la innovación y el crecimiento económico.

El panel continuó con una presentación sobresaliente del Dr. Pierluigi Sacco, Decano de la Facultad de Artes, Mercados y Patrimonio de la Universidad IULM de Milán, intitulada “La cultura para un crecimiento inteligente: los canales fuera del Mercado” basada en su artículo de fondo “Culture 3.0: A new perspective for the EU 2014-2020 structural funds programming”. La cultura es más que un sector amplio e importante de la economía, se trata de un “software social” que es muy necesario para gestionar la complejidad de las sociedades y de las economías contemporáneas en todas sus múltiples implicaciones. Es bastante probable que a nivel macroeconómico el total de los efectos indirectos de la participación cultural sea mucho más grande que el total – ya de por sí notable – de los efectos directos. Una vez que seamos capaces de medir los efectos indirectos de la cultura en las diferentes dimensiones (‘capitalizar’ la cultura), será posible llevar a la política cultural a las primeras prioridades de la agenda política. Estos efectos son aún más reforzados por el crecimiento de las industrias culturales y creativas, pero sólo en cuanto tal crecimiento sea lo más incluyente y participativo posible. El Dr. Sacco destacó la transición de la Cultura 1.0 (pre-industrial), pasando por la Cultura 2.0 (industria cultural) hacia la Cultura 3.0 (comunidades de prácticas y no sólo mercados). Para su análisis, observa ocho de los efectos indirectos de la producción cultural (y la participación): innovación, bienestar, sostenibilidad, cohesión social, nuevo espíritu empresarial, poder blando (soft power), identidad local y la economía del conocimiento. La cultura es una plataforma de pre-innovación, estimula las capacidades de las personas en términos de sus actitudes hacia lo desconocido o no-experimentado. En cuanto al bienestar, el Dr. Sacco presenta los resultados de unos estudios científicos que relacionan la participación cultural y el bienestar psicológico, por un lado, y la esperanza de vida, por otro lado. Ejemplifica con el caso de la asistencia a los conciertos de música clásica o del teatro. Curiosamente, ¡la poesía tiene un efecto negativo! Independientemente de este último detalle que van a estudiar, la participación cultural parece tener un efecto positivo en la salud y si ello se confirma, la cultura tiene una base sólida para su financiación debido a la reducción que aporta a los gastos de seguridad social. También se está demostrando que la participación cultural tiene una correlación positiva con respecto a la sustentabilidad, por ejemplo al medirla en relación con el reciclaje.  Es decir que entender los efectos indirectos de la cultura tiene una importancia mayor en la concientización de los financieros sobre el necesario apoyo al sector cultural.

En un plano práctico, Christer Gustafsson, director de los museos regionales y patrimonio de Halland en Suecia, presentó su enfoque que pasó de la “protección a la pro-acción” con respecto al patrimonio y las CCIs en una estrategia de planeación regional.

El Director de Artes del British Council, Graham Sheffield, recordó que en los disturbios de los meses pasados en Inglaterra, en un barrio conmocionado, la casa de la cultura no fue atacada y en parte se debió a la defensa de la comunidad, muestra de que la participación ciudadana tiene sentido ya que se apropia de la institución cultural. También señaló que en la planeación del desarrollo de los distritos financieros del área metropolitana de Londres se consideró a la cultura ya que las artes y la cultura atraen inversión a la ciudad, y esto se ve en otras ciudades como Liverpool, Manchester, Gateshead, entre otras. A nivel nacional, países como Estonia o China están invirtiendo seriamente en las ICCs. En Nigeria se está comenzando a invertir mucho en la educación y la formación profesional. Para Sheffield, la evidencia está ahí, claramente, hay inversiones inteligentes, pero no hay suficientes “cerebros inteligentes” en el gobierno para entenderlo. Los efectos positivos son visibles.

Para responder a los ponentes, dos invitados muy distintos. Por un lado, la Secretaria General de la red “Culture Action Europe”, Ilona Kish, comenzó preguntándose por qué es todavía difícil convencer a los que no pertenecen al sector cultural. Subrayó que es necesario actuar de manera distinta, como se está haciendo a través de la campaña “We are more”. En cambio, Rudolf Niessler, Director de la coordinación de política regional de la Comisión Europea, expresa su posición en la que es necesario tener una perspectiva más amplia, no hablando de sectores, más bien de objetivos transversales en los que la cultura tiene un papel (inclusión social, estrategias de especialización inteligente…). Sorprendentemente (quizás no tanto, pero ya lo explicaré en otra nota), Niessler sentenció que es necesario mostrar pruebas concretas de la contribución de la cultura a la economía, sobre todo ahora que hay restricciones de presupuesto en un marco de la crisis.

Chris Torch, desde el público, recordó un ejemplo en que se ha invertido en cultura a pesar de la crisis, en la región de Puglia, donde muchos edificios (40) se están convirtiendo en un nuevo modelo de complejos culturales (incubadoras, centros culturales, centros comunitarios…). Sheffield respondió también que ya hay suficientes evidencias. Si se desea innovación, ¡el riesgo es necesario!

Sesiones de información.  Seleccioné por un lado, el tema de “2012 año internacional de diálogo intercultural China-Europa”. El próximo año se pondrá en relieve toda acción cultural significativa de cooperación cultural emprendida entre China y la UE, mediante una etiqueta. No habrá un presupuesto específico, se usará parte del de comunicación de la DG Educación y Cultura. Las negociaciones del alcance del programa se están negociando entre Beijing y Bruselas. No se debe confundir este tipo de acciones con las que caracterizaron a otros años como “año europeo de… diálogo intercultural / innovación / lucha contra la pobreza…”. Después acudí a la sesión “Regiones y cultura, para colmar un déficit democrático”.  Se trata de una red que está naciendo, incorporando a representantes de administraciones locales y regionales así como de responsables de las oficinas de representación de ese tipo de administraciones en Bruselas (como la representación de Ile-de-France). Cuenta con 18 miembros interesados en temas diversos como la Cultura en la estrategia Europa 2020, las ICCs, el marco financiero 2014-2020, Europa creativa, etc. La pertenencia es gratuita, la red es administrada por el Gobierno Galés, Escocia y la región Västra Götaland.

Panel 4 – El empoderamiento de la sociedad civil en los países fuera de la Unión Europea: ¿Están prestando los actores culturales una voz fuerte a los procesos de democratización?

Decía el programa “La primavera árabe ha demostrado cuán poderosa puede ser la combinación de una juventud determinada y las nuevas tecnologías. Como se pudo ver en los países ex comunistas de Europa del Este, las voces culturales son trascendentales en la amplificación de las llamadas por la democracia de parte de la sociedad civil en su sentido abierto. Pero solamente pueden florecer en un contexto de protección de los derechos humanos. ¿Cómo puede la Unión Europea – que promueve los derechos humanos y la democracia como un objetivo estratégico de sus relaciones exteriores – dar mayor apoyo a la realización de este objetivo al integrar a actores culturales en su acción?  Este panel examinará el papel de los actores culturales y su cooperación en los procesos democráticos y cómo la UE puede promover esos procesos así como promover la comprensión mutua y los intercambios interculturales entre la UE y los países exteriores.” (Mi traducción)

Ahmed El Attar, Director del Independent Theatre y administrador general de la Fundación Studio Emad Eddin, recordando su participación como artista, se pregunta abiertamente ¿por qué todavía seguimos discutiendo sobre la importancia de la cultura?… ¡como si no fuera obvia! Cuando hace 15 años decidió en Egipto ser un director de teatro independiente, la gente a su alrededor no entendía su decisión. Sus actividades han sido siempre con financiación exterior ya que la ley egipcia daba la posibilidad al gobierno de cambiar unilateralmente la composición de la administración de una asociación basada en Egipto. El director comentó que si bien los representantes del gobierno han cambiado, lo que es necesario hacer evolucionar es la sociedad y en ello las artes y la cultura tienen un papel esencial. Presentó un corto vídeo que ha circulado en las redes sociales, conmocionando a la sociedad, que presenta dos escenas de violencia corporal, la primera en una escuela en una comunidad apartada donde los niños son golpeados sistemáticamente, y la segunda una escena en una comisaría de policía en que los presuntos culpables son golpeados también. El debate entre aquellos que sostienen este sistema de castigos y sus detractores es vivo en Egipto. El director también comentó que los procesos de solicitud de ayudas de la Unión Europea son complicados, engorrosos (una pesadilla) y exigen un personal dedicado a ello, lo que no siempre es fácil. Recomienda adoptar una estrategia como la sueca que ha contratado a un intermediario que facilita los procesos. Dio énfasis a las becas de formación y apoyos a los artistas como los otorgados por la Fundación Roberto Cimetta.

En una presentación emotiva y preocupante, Natalia Kaliada, fundadora y co-directora artística del Teatro Libre de Bielorrusia, “país situado a dos horas de avión de Bruselas”, denunció el totalitarismo reinante en su país, donde no hay ninguna libertad de expresión (ni de palabra ni artística). Recordó su arresto, la tortura que sufrió de parte de la policía y las amenazas a su familia (secuestro programado de su hija). También señaló la enorme cantidad de personas detenidas que participaron en la manifestación después de las “elecciones” pasadas. Por ello, invita a unirse a la campaña “Free Belarus now” que ha contado con el apoyo de artistas y sociedad civil en distintos países.

La dramaturga serbia, Borka Pavićević, del centro para la descontaminación cultural de Belgrado, recordó la transición difícil que ha vivido, tanto como persona como en su centro, en los que los problemas de identidad, de raíces, de unificación, de interpretación de los derechos humanos han ido de la mano con una cultura utópica, subversiva, demostrativa, que se manifiesta. “La Democracia no es sinónimo de una Sociedad Liberal”. Subrayó el lugar del arte en los momentos de miedo.

En un plano completamente distinto, regresando al terreno de los discursos de ideas sobre las políticas de la Unión Europea, la neerlandesa Marietje Schaake, miembro del Parlamento Europeo, se interesa en el papel de la UE en el campo de la cultura y las relaciones exteriores, cuando ésta desafía al status quo. Piensa que la UE debe apoyar a los espacios de cultura en el mundo, vehiculando los valores europeos, luchando contra la censura y la libertad de expresión en internet (pensando en el caso sirio). Invitó a la jornada sobre la cultura en el Parlamento Europeo el 29 de noviembre.

Los encargados de responder pertenecen ambos a direcciones de la Comisión Europea. Hugues Mingarelli, director administrativo para el Norte de África, Medio-Oriente, Península arábiga, Irán e Iraq, del servicio europeo de acción externa, recordó que los valores europeos son los valores universales. En la mayoría de los procesos de transición, hay el riesgo de que surjan períodos autoritarios. Contra ello, los artistas tienen una importancia significativa. Cada programa de la UE con los países terceros tiene una componente cultural. Entre las medidas que han previsto, la de otorgar apoyos a asociaciones que no están reconocidas por el país (por ejemplo, las de la oposición) y la de promover los acuerdos de visas facilitadas para algunos países. El director de desarrollo humano y social de la dirección de cooperación (EuropAid) de la Comisión Europea, Kristian Schmidt, compartió con el público la futura orientación de su unidad, dando una importancia particular a la promoción y protección de los derechos humanos. Como ejemplo de proyectos en este sentido, señaló la reconstrucción del Puente de Móstar. Se mostró opuesto a la instrumentalización de los artistas.

Sesión de clausura – Jan Truszczyński, Director General, DG Educación y Cultura, Comisión Europea. El Director retomó el tema de cada sesión de las jornadas y los fue asociando para comprender la filosofía del futuro programa “Europa creativa”. En este sentido, mencionó que será mucho más que la fusión de tres programas previos. También habrá un fondo de garantía para el acceso a la financiación comercial. Se han propuesto mejorar el monitoreo y la comunicación de resultados. La Comisión ha hecho una propuesta de presupuesto y el monto final dependerá de las negociaciones. Dijo que es necesario que los actores culturales apoyen esta propuesta financiera. La Cultura, que está considerada transversalmente en otros programas, sobre todo en la política regional, debe mostrar que sus efectos corresponden a la estrategia Europa 2020.

 

Con esta nota concluyo la reseña de las presentaciones del European Culture Forum. He tratado de recoger las ideas principales y en algunos casos he entrado en mayor nivel de detalle. Mi nota siguiente presentará algunas ideas y críticas con respecto al contenido y la participación del Foro. Adelanto un poco: si el interés de organizar una conferencia europea de esta naturaleza es innegable y los contactos inducidos entre los participantes son ciertamente positivos, la dinámica de las presentaciones, los comentarios, las preguntas y respuestas parecían no relacionarse con la(s) realidad(es) que atravesamos y las perspectivas futuras.

Foro Europeo de Cultura 2011 2/4

Presentación de Gerald Bast

El centro cultural Flagey de la comuna bruselense de Ixelles acogía el Foro Europeo de Cultura los días 20 y 21 de octubre pasados. Flagey fue sede de la radio belga desde los años 1930 y con la llegada de la televisión se transformó en polo audiovisual de excelencia. Hoy funciona como centro cultural, es sede de conferencias y alberga también las representaciones de algunas redes y asociaciones culturales europeas.

Para el segundo panel del 20 de octubre, la “Carte blanche” fue dada a Anamaria O’Hara Wills, directora de la Compañía “Creativity and innovation”. Esta simpática dama inglesa animó al público durante su presentación con anécdotas y bromillas sobre la creatividad y, sobre todo, la falta de promoción de ésta en los cursos formales de educación a todos los niveles en la mayoría de los países – parecería sin embargo que en Singapur la cosa va mejor – y no dejó de citar al ya consagrado Sir Ken Robinson (si no lo conocen, nada mejor que ver alguno de sus vídeos en que explica alegremente este tema, muchos están subtitulados en castellano, como éste).

Regresando al tema del panel, “¿Qué herramientas para la cultura en un mundo globalizado y digitalizado?”, su intención era  subrayar que “la globalización y la digitalización han tenido un impacto notable en las industrias creativas y culturales en muchos aspectos, comenzando por la creación y hasta en los públicos. Al mismo tiempo, el sector cultural se enfrenta a las consecuencias de la crisis económica y cortes significativos en los presupuestos públicos. En este contexto, el fortalecimiento del sector implica observar de cerca la nueva mezcla de herramientas que es necesaria en el sector para adaptarse y desarrollarse. El panel tratará tanto de las herramientas necesarias como de las distintas formas de consolidar las competencias culturales profesionales, desde la educación primaria hasta los intercambios entre colegas”.

El primer ponente, Vincent Grimond, Presidente de Wild Bunch Distribution, resaltó que él era uno de los pocos empresarios presentes en la conferencia y que su experiencia se desarrollaba en el campo del cine. Señaló la complejidad creciente de la producción cinematográfica, que va desde la planeación hasta la difusión de las películas, así como los costes crecientes para todas estas actividades de la cadena. Para muchas personas, la adaptación ha sido difícil. Sin embargo, las nuevas generaciones ya habrán integrado estas dificultades en su formación tanto artística como técnica, lo que le permite ser positivo en este sentido.

En otro orden de ideas, el director general de la Orquesta y Coro de la Orquesta Filarmónica Nacional de Hungría, Géza Kovács, partió recordando la falsa idea de que la globalización es un fenómeno nacido en estos últimos años y que los intercambios datan de siglos atrás, incluso mostró una serie de materias primas como el cacao, el tomate, la vainilla, etc. que habían llegado a Europa desde México y cómo estos elementos se habían asimilado en la cultura gastronómica europea hasta el grado de olvidar su origen. A partir de esta idea, el Director fue avanzando con respecto a la evolución que personalmente ha vivido desde su infancia en un pueblo apartado en Hungría en el marco del comunismo, hasta la época actual de grandes viajes y asimilación de las nuevas tecnologías en el quehacer cultural húngaro y mundial. Compartió brevemente la historia de Béla Bartók y su interés por la música popular de Europa Central (una vez que Zoltán Kodály ya había hecho lo mismo por la música popular húngara), integrando estas influencias en su creación artística. Recordó lo que decía Kodály a Bartók: “Seamos húngaros en Europa y Europeos en Hungría”. En la música, las influencias han sido normales sin que por ello se deje de tener una identidad propia, nacional en su caso, como los compositores Gershwin o Bernstein descendientes de europeos pero símbolos de la música clásica de los Estados Unidos. Es una cuestión también de programación, se toca música europea en el resto de mundo, pero también se escucha a Copland, Cage, Villalobos o Piazzola en Europa. Para el Director, los artistas también han adoptado las nuevas tecnologías a lo largo de la historia y hoy en día sus actividades están abiertas a las oportunidades dadas por las TICs, por lo que no ha de extrañar la difusión de conciertos por internet, el uso de las redes sociales y esto continuará así por la naturaleza propia de la música.

Los dos siguientes panelistas se concentraron más en el sector de la educación. El rector de la Universidad de artes aplicadas de Viena, Gerald Bast, comenzó su presentación con imágenes del Partenón y de Atenas, haciendo un guiño implícito a la situación actual de Grecia y recordando que por todo el mundo, incluso en la fachada del edificio de Wall Street, la estética clásica griega ha sido retomada por el símbolo fuerte de civilización que ha tenido. El rector criticó que la educación se ha ido redefiniendo más como un entrenamiento vocacional y los programas de estudio se han ido reduciendo a módulos estadísticamente medibles al servicio de la creación de empleos (employability) en vez de fundarse en visiones e ideas. Denunció abiertamente que la mayoría de los discursos de la Unión Europea se están basando esencialmente en el paradigma de la contribución de la cultura a la economía. Pero ¿cómo puede competir la cultura con la economía? La Cultura y las artes no deben ser reducidas a su dimensión económica. Para él, el futuro de Europa no está en su economía solamente, está en la identidad. Recordó que un presupuesto es una declaración política y una foto fehaciente de las prioridades asignadas a los sectores. Para concluir, el rector insistió en el hecho de que la creatividad y las herramientas creativas son elementos indispensables de todo tipo de industrias y que éstos deben ser integrados en los programas de estudio – respetando su visión de defensa de visiones e ideas.

De manera más concreta, el Director del Instituto para el empresariado creativo y cultural de la Universidad de Londres Goldsmiths, Gerald Lidstone, señaló que el espíritu del emprendedor puede ser social y esto no significa obligatoriamente que se busque beneficios financieros. También citó a Sir Ken Robinson. En los programas de estudios de su universidad, la definición del emprendedor se relaciona con la creación de valor, con estar motivado por la acción y la creación. Los cursos no insisten en el aprendizaje de las nuevas tecnologías, la mayoría de los estudiantes las dominan de manera autónoma. Ellos insisten sobre todo en los modelos de relación, con ellos mismos, con la gente/clientes y con la sociedad. Estos valores van a permitir el desarrollo creativo de los estudiantes. Y han agregado estos componentes a todas las formaciones de humanidades puesto que la creatividad no es un campo cerrado a los artistas o “creativos”. Muchas ideas creativas provienen de estudiantes en filosofía o pedagogía.

Para responder a los ponentes, el sueco Chris Torch, asociado Senior de Intercult Stockholm, retomó elementos que le parecían esenciales: la necesidad de considerar en los programas que la cultura es básica para la sociedad, como lo es la investigación y el desarrollo para las empresas. Insistió en que hay competencias y aspectos generales que deben incorporarse, como la flexibilidad, la movilidad y la migración (culturas y pueblos que cambian), la ética, la colaboración transnacional para generar relaciones constructivas, diplomacia… Señaló que hay que promover los lugares de encuentro intercultural, la reinvención urbana y del espacio público, las competencias en idiomas, el desarrollo de los públicos más allá del mero marketing. Concluyó mencionando que es necesario incorporar al sector cultural en la política de relaciones exteriores, con entrenamiento entre diplomáticos y operadores culturales. Por su parte, el representante de la Unidad de aprendizaje a lo largo de la vida en la Dirección de Educación y Cultura, Pierre Mairesse, retomó otros elementos, haciendo paralelos con el área que él domina que es la de la educación, recentrando el debate en una posición equilibrada de la necesidad tanto de herramientas para el desarrollo personal/social como para el acceso al trabajo. Las 8 competencias clave definidas por el marco europeo han sido aprobadas por todos los miembros y cada país de la Unión está poniendo en marcha un plan para consolidar el “zócalo (o pedestal) común de conocimientos y de competencias”, como es el caso en Francia.

 

La sesión siguiente, de información sobre las perspectivas del programa de Cultura para 2014-2020, sorprendentemente, no contó con la usual presentación “Power Point” destacando los puntos esenciales de la propuesta del programa “Europa Creativa”. En realidad, se trató de una charla informal sobre las características que tiene el proyecto de las que se ha oído ya en otros foros como la Universidad de verano del proyecto Sostenuto/Relais Culture Europe en París. Las preguntas del público, a mi parecer, recibieron respuestas vagas. En el mismo marco de la sesión, se presentó la campaña “We are more”, de la que he ya comentado en una nota anterior y cuyo estado actual merece una nota a parte.

Tres talleres de información simultáneos cerraron las sesiones del día. Como en los Open Days ya había yo escuchado una presentación sobre “las estrategias de innovación regionales para la especialización inteligente” y no había terminado bien de entender en qué consistía el proyecto, tenté una segunda vuelta. Desafortunadamente, la presentación “Power Point” era prácticamente la misma que en los Open Days. A pesar de la calidad del presentador, Pierre Godin, Analista político de la Unidad de innovación de la Dirección General de política regional de la Comisión Europea, el tema me parece todavía a un nivel de comunicación “para enterados”. Como es uno de los pilares de la política de desarrollo regional (de cohesión, fondos estructurales, etc.) y de su relación con las industrias culturales y creativas, me concentraré en futuras notas sobre este tema, desde lo básico hasta las ventajas y desventajas de este acercamiento (approach) que ha llegado para quedarse.

La jornada cerró con un concierto de gran calidad interpretado por la Orquesta Europea de Cámara que ha cumplido 30 años en 2011. El programa incluyó obras de Ravel, Mozart y Rossini. El encore fue la versión musical de la Oda a la alegría de Beethoven, que es el Himno europeo.

Mis dos siguientes notas terminarán la reseña del Foro Europeo de Cultura, una con respecto a las sesiones del viernes 21 de octubre y otra nota ya centrada en observaciones más bien críticas con respecto a la dinámica del Foro (contenido, actitud de los participantes, contradicciones…).