París

Entrelazamientos arquitectónicos entre el Extremo Oriente y París (1867-2017)

Del 28 de junio al 24 de septiembre de 2017 se presenta en el Pabellón del Arsenal la exposición “Arquitecturas japonesas en París“.

Su multitudinaria inauguración seguramente será recordada como un momento excepcional en que diversas estrellas de la arquitectura del país del sol naciente se han reunido en la capital gala: ¡Tadao Ando, Shigeru Ban, Kazujo Sejima y Sou Fujimoto! 

El desarrollo actual de proyectos de estos grandes arquitectos japoneses en París podría sugerir que la presencia japonesa consiste en un fenómeno más bien reciente. El arquitecto Andreas Kofler, comisario científico de la exposición inició el recorrido de la visita guiada del pasado 1° de julio ante la maqueta espléndida del proyecto de instalación de la Colección Pinault en la Bolsa de Comercio de París, que ha sido encomendado a Tadao Ando.

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Kofler continuó citando otros proyectos de las súper estrellas:

  • la firma SANAA con su proyecto de la rehabilitación en curso de la tienda « La Samaritaine » incluyendo el bloque de edificios aledaños (ver la maqueta);
  • de Sou Fujimoto y colaboradores, el complejo multi-usos « Mille Arbres » que será un bosque que abrigará, sobre y al borde del periférico parisino, edificios de habitación y oficinas, un hotel, restaurantes, un polo para los niños y una estación de autobuses… ;
  • de Kengo Kuma y asociados, la estación planeada para el Expreso del Gran París « Gare Saint-Denis Pleyel »
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Maqueta del proyecto de rehabilitación de la Samaritaine en curso (SANAA).

Y, una vez señalada esta coyuntura, recalcó que en realidad se ha tratado de una presencia histórica continua de los arquitectos japoneses en París, desde la apertura a la modernidad de Japón en la era Meiji (1868-1912), creciendo con la presencia de estudiantes, diseñadores y arquitectos en París – de manera muy especial en los 1930s con Le Corbusier y su agencia (incluyendo los ricos contactos intelectuales entre Junzô Sakakura, Kunio Maekawa, Charlotte Perriand, Pierre Jeanneret…) – para seguir intensificándose, especialmente desde el principio de los 1990s, en el marco de la diversificación creciente de los paisajes urbanos tanto de París como del “Grand Paris“.

De manera natural, los proyectos se han ido dando paulatinamente en clara colaboración con colegas y firmas francesas, entrelazándose por razones artísticas y prácticas. Es una atracción mutua de la que dan testimonio también diversas fotos de no-arquitectos en la exposición, como Roland Barthes, Michel Foucault, incluso del presidente Jacques Chirac (quien realizara no menos de cincuenta viajes a Japón y quien invitara especialmente a Kenzo Tange para reinventar un espacio urbano de París – cuyo resultado final fue el edificio Grand Écran de la Place d’Italie).

El recorrido es el de un circuito organizado de manera cronológica y presenta 170 proyectos ilustrados con fotografías, planos, croquis, revistas, maquetas, revistas y un par de audiovisuales. A proximidad de la maqueta de la Bourse de Commerce previamente citada, destacan ejemplos de las primeras construcciones parisinas inspiradas por la arquitectura vernácula japonesa, temporales en el caso de las exposiciones universales, o desaparecidas tras el paso del tiempo.

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Se evoca enseguida al citado Le Corbusier (1887-1965) y su obra que dialogó fácilmente con la concepción tradicional de la arquitectura japonesa caracterizada por la flexibilidad, con sendas medidas estándares como el modulor para el primero y las esteras tatamis en Japón. En 1959, Le Corbusier construye en el parque de Ueno, Tokio, el Museo Nacional de Arte Occidental, con la colaboración de sus alumnos Junzô Sakakura, Kunio Maekawa y Takamasa Yoshizaka. Un museo pensado para un “crecimiento ilimitado”.

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Aunque no está en París, el Museo Nacional de Arte Occidental de Tokio es un fruto de una colaboración iniciada en París.

Un poco más allá, una sala cita un proyecto presentado por el arquitecto japonés Yutaka Murata en el marco del concurso para el Centre Georges Pompidou (no fue seleccionado como sabemos), con el propósito de ilustrar la importante etapa de los arquitectos metabolistas japoneses.

Similarmente, variados proyectos fueron concebidos en las décadas de 1960 a 1980 para grandes hitos arquitectónicos parisinos como la Biblioteca Nacional de Francia, Les Halles, el Arco de La Défense, la Ópera Bastilla, el Parque de La Villette… sin ser seleccionados. A pesar de ello, el interés por comprender los fundamentos de la arquitectura japonesa se mantiene y fomenta. Prueba de ello fue la organización de la exitosa exposición “MA – espacio tiempo en Japón” en el Museo de las Artes Decorativas en París en 1978. El “ma” es, en algunas palabras, un concepto japonés de lo que “reúne toda relación, toda separación, entre dos instantes, dos lugares, dos estados”. La exposición fue pluridisciplinar, incluyendo fotografía, danza, artes plásticas, música, teatro, además de la arquitectura.

Los años 1990s marcan una inflexión: en sus cinco primeros años, tres de los hoy célebres arquitectos japoneses construyen cada uno un edificio emblemático en París: Kenzo Tange: Le Grand Écran ; Kisho Kurosawa: la Torre Pacific;  Tadao Ando: el espacio de meditación de la UNESCO. Reciben numerosos homenajes oficiales, participan a consultaciones, y sus trabajos son ampliamente expuestos y publicados.

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Tour Pacific de Kisho Kurokawa. Foto de Daniel Rodet.

Kofler contó por cierto parte de la biografía de Tadao Ando, quien es autodidacta y admiraba profundamente a Le Corbusier, al grado de emprender un largo viaje (incluso en el tren transiberiano) para llegar a París desafortunadamente unos días solamente después de que su ídolo muriera.

Por otra parte, en la exposición, un interesante vídeo de 15 mins. muestra la evolución del proyecto de Kenzo Tange para el XIII arrondissement explicado por el mismo arquitecto. Una epopeya de cambios de escalas monumentales y diseños.

Estas arquitecturas abren la vía a la generación emergente de arquitectos japoneses del final del siglo XX, entre los cuales han destacado Toyo Ito, Kazuyo Sejima y Ryue Nishizawa, Shigeru Ban o Kengo Kuma. Se incorporan cada vez más los conceptos de la fluidez, la transparencia, la porosidad, la mezcla de funciones y la integración de la naturaleza. No se puede hablar de homogeneidad o de una escuela o de un grupo formado alrededor de un manifiesto. Simplemente son ‘arquitecturas japonesas’ (nombre también discutido por los propios arquitectos japoneses contemporáneos).

Destaca especialmente el proyecto de Toyo Ito para el Hospital Cognacq Jay en el XV arrondissement.

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Hôpital Cognacq-Jay, 15, rue Eugène-Million, 75015 Paris,Toyo Ito, architecte, Extra Muros, architecte associé, avec JunYanagi- sawa (Contemporaries) et ManuelTardits (Mikan), architectes Fondation Cognacq-Jay, maître d’ouvrage, 1999-2006

El recorrido va enseguida a insistir en las tendencias de la colaboración franco-japonesa, con reflexiones en torno a la herencia del estilo Haussmann de París y su traducción al día de hoy por ejemplo.

Más allá de mostrar la diversidad de la arquitectura parisina puesta en evidencia en una obra del taller Atelier Bow-Wow sobre el XIII arrondissement (Broken Paris – Batofar), la exposición nos encamina a apreciar las tendencias más recientes, agregando a los proyectos señalados en la introducción, otros ejemplos emblemáticos:

  • el 1Hotel sobre las vías del tren del Pont Aurore en el barrio de la Biblioteca Nacional de Francia ‘Paris Rive Gauche‘ de Kengo Kuma y asociados que se espera para 2023;
  • el ya concluido Polo multi-equipos MacDonald del mismo Kengo Kuma y asociados:
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Pôle multi-équipement Macdonald, 147, boulevard Macdonald, 75019 Paris, Kengo Kuma & Associates, architecte, Ville de Paris, maître d’ouvrage, 2010-2014 © Guillaume Satre

  • más allá del periférico, el centro cultural ‘La Seine musicale‘ en Boulogne-Billancourt, de Shigeru Ban y Jean de Gastines, recientemente inaugurado (abril 2017);
  • o el centro de aprendizaje del Politécnico de la Universidad París-Saclay, cuyo diseño seleccionado por concurso correspondió al proyecto de Sou Fujimoto y el conjunto de sus asociados (decisión de abril 2015).

Aproximadamente 10 grandes proyectos de arquitectura japonesa, frecuentemente con colaboración francesa, verán el día de hoy a 2023, y muchos otros están en proceso de concepción o de concurso.

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La ‘Seine Musicale’ en Boulogne-Billancourt

Concluye Andreas Kofler en el dossier de prensa sobre la exposición: “En estos territorios en mutación, los arquitectos desarrollan su cultura de la megalópolis poli-céntrica y heterogénea, vasta y sin solución de continuidad, densa y a la vez porosa. Estos parámetros están en el origen de una arquitectura que “se comporta” y “funciona” de manera autónoma, capaz de catalizar y de sostener su medio ambiente, independientemente de toda continuidad formal clásica”.

Reconstruir este inventario permite no solamente una lectura de la evolución de la arquitectura japonesa, también relata la historia y el devenir de la metrópolis parisina“.

Así, la exposición constituye claramente un rico testimonio de la creciente conversación arquitectónica entre París y Japón: un boomerang cultural de ilimitadas iteraciones.

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Las ediciones del Pabellón del Arsenal han publicado una obra completa sobre la exposición, preparada por el arquitecto y comisario científico invitado, Andreas Kofler:

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“Encuentros, emociones compartidas” – Exposición de Rachid Koraïchi, del Maestro Akeji y de Hervé Desvaux

“El Arte construye la Paz, aceptando las diferencias y respetando la cultura del Otro”. Didier Benesteau, Comisario.

Esta exposición evoca los entrelazamientos creativos entre el maestro calígrafo japonés Akeji, el fotógrafo Hervé Desvaux y el artista de origen argelino Rachid Koraïchi. Gracias a la generosidad y entusiasmo de Ziwei y Anthony Phuong, fundadores de la Galería A2Z Art Gallery (París/Hong Kong), es posible conocer actualmente en París la historia de la colaboración de estos artistas desarrollada durante una residencia creativa en Essaouira (Marruecos).

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© A2Z Art Gallery et les artistes

Ideada por Didier Benesteau, Comisario, la exposición incluye ejemplos de las obras producidas, fotografías poéticas de los momentos compartidos (no lejos de sugerir Haikús), así como cerámica y esculturas de Rachid Koraïchi.

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© A2Z Art Gallery et les artistes

Un vídeo complementa la experiencia mostrando los instantes de reflexión y de acción de los procesos creativos, unas veces a dos, otras veces a cuatro manos.

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© A2Z Art Gallery et les artistes

Entrelazamientos: Japón, Francia, Argelia…

Todo comenzó en 1997, en la Abadía Blanca de Mortain, en el marco de la bahía del emblemático Mont St. Michel, cuando Benesteau comenzó a desarrollar una dinámica artística basada en el diálogo cultural. El año 2001 fue crucial en su aventura impulsada por su deseo de relacionar “los corazones y las culturas”: invitó al artista plástico Rachid Koraïchi y al calígrafo Akeji Sumiyoshi a confrontar sus obras en la exposición “Unidad al corazón” (Unité au Coeur). ¡Una profunda amistad iba a nacer entre los dos artistas de orígenes y de culturas muy distintas! Durante el invierno 2004-2005, otro gran proyecto se presentó en la Abadía, junto con el pintor belga Marcel Hasquin, con intercambios y la realización de obras comunes a… seis manos. Más tarde, en 2005, esta exposición, llamada “Ensemble”, es presentada en la sede de la UNESCO en París con un gran éxito. Es a partir de esa experiencia que el Maestro Akeji – a pesar de su intenso arraigo a sus montañas cercanas a Kyoto – va a manifestar su interés por una residencia en las tierras de Rachid Koraïchi.

Durante el verano de 2014, en la región de Essaouira, Marruecos, se concreta este deseo compartido, inmortalizado por la lente del fotógrafo Hervé Desvaux; fue un rico periodo de exploración (el Maestro Akeji trabaja por la primera vez con pintura acrílica), espiritualidad y comunicación que no pasó necesariamente por las palabras. En octubre, muchas obras creadas durante la residencia fueron expuestas en la Segunda Bienal Internacional de Casablanca, siendo Koraïchi y Akeji los invitados de honor.

Su rica colaboración se presenta por la primera vez en Europa en la Galería A2Z gracias a los auspicios de sus fundadores. Es también la ocasión de presentar un nuevo libro sobre la obra de Rachid Koraïchi.  Esta aventura continuará en 2017 en Autun, Francia.

Puede descargar aquí el dossier de prensa, en francés.

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© A2Z Art Gallery et les artistes

A2Z Art Gallery

Ubicada en pleno corazón del barrio histórico de Saint-Germain-des-Près, la galería fue creada en 2009 y se especializa en arte contemporáneo. Para sus fundadores, originarios de China, es una plataforma en la que los artistas tienen carta blanca para expresar sus universos. Anthony Phuong desea “apoyar artistas que han digerido las revoluciones tecnológicas y las mutaciones sociales en distintas partes del mundo”. A partir de un espacio de 300 m² repartidos en 5 pisos, la galería impulsa activamente los intercambios artísticos y culturales entre China y Francia, y más allá, como la exposición de Koraïchi y del Maestro Akeji dejan claro testimonio.

Temas culturales en la jornada de investigación prospectiva “París 2030”

El viernes 18 de noviembre tuvo lugar una jornada de presentaciones en la sede del Ayuntamiento de París con respecto al Programa de investigaciones universitarias “París 2030”. Iniciado en 2004, su objetivo es contribuir a aumentar los conocimientos sobre París y prefigurar la metrópolis del futuro. A través del programa, se ha financiado hasta hoy 73 proyectos de investigación relacionados con la historia y el patrimonio, la diversidad y las transformaciones sociales, la biodiversidad y desarrollo durable, así como el atractivo científico internacional en relación con las dinámicas económicas, entre otros.

En la presentación de la jornada, Jean-Louis Missika, concejal responsable de la innovación y la investigación universitaria, señalaba claramente entre los desafíos de París el de “atraer a los artistas del mundo entero, favoreciendo la creación y la innovación, preservando al mismo tiempo la riqueza única de su patrimonio”. Por ello, fue natural que uno de los temas de las cuatro mesas redondas del programa de la jornada fuera el de la ciudad creativa, junto con la ciudad del conocimiento, la ciudad inclusiva y la ciudad reticular. Mi interés de base era principalmente el de conocer los aspectos de las investigaciones ligados con la cultura, la creatividad y la innovación. Parecía entonces que la mesa sobre la ciudad creativa sería la más adecuada para esto. En realidad, y afortunadamente, la separación no fue tan drástica, los tres temas que me interesaban aparecieron transversalmente en las otras mesas. Pero comencemos con esa sesión en particular.

Sala de fiestas repleta en el Ayuntamiento de París

De la ciudad creativa

El conferenciante invitado para introducir esta serie de presentaciones fue el Dr. Federico Casalegno, actual director (y fundador en 2005) del Mobile Experience Lab del Massachusetts Institute of Technology. Su Doctorado fue por cierto en Sociología de la Cultura y comunicación de la Universidad Sorbona-París V sobre “la comunicación mediada y la interacción social en las comunidades en red y en las ciudades conectadas”. Presentó brevemente tres experimentos que han puesto en marcha desde el Laboratorio, dos en Italia y uno en Brasil. El primero, ride.link, es un proyecto en la provincia de Brescia, trataba de mejorar la relación entre los jóvenes y la policía para evitar la conducción bajo los efectos del alcohol. Mediante un dispositivo (un brazalete) al cual el joven soplaba antes de conducir su auto, en caso de rebasar el límite legal aceptado, una conexión por teléfono móvil se establecía para informar a un amigo que pudiera remplazarlo en el volante y así asegurar que no se pondría en peligro su propia vida y la de los otros. El segundo proyecto que describió fue Locast – Travels, que consistió en una plataforma para compartir y descubrir vídeos generados por personas (no profesionales) o por la RAI TV en lugares identificados de Venecia, a través de teléfonos móviles y dispositivos computacionales movibles. La innovación consiste en pasar del concepto generalizado de la Web 2.0 al escenario prometedor del Space2.0 que mantiene las cualidades físicas y sociales de las ciudades italianas y las enriquece con el potencial de la computación ubicua. Un vídeo explica el proyecto. La tercera presentación fue de un proyecto llamado “Youth Mapping”, patrocinado por la Unicef. Parte de la constatación de que los jóvenes en las comunidades marginadas viven a menudo en áreas no representadas en mapas y de las que se conoce poco la geografía real en cuanto a servicios y a las interacciones que dan forma a su vida cotidiana. El Laboratorio de experiencia móvil está trabajando en tecnologías que ayuden a dichos jóvenes a crear y distribuir mapas convincentes de sus comunidades para informar y fundamentar las políticas y la toma de decisiones. Durante una semana, en un taller educativo, un grupo de jóvenes probó la plataforma local en un barrio de Rio de Janeiro.

Posteriormente, fue el turno de los tres investigadores del Programa París 2030.

María Gravari-Barbas, directora del Instituto de investigación y estudios superiores de turismo (IREST) y profesora en la Universidad París 1 Panthéon-Sorbonne, abordó el tema “París, metrópolis turística 2030” con el que fue galardonada en 2009. El proyecto analiza las mutaciones contemporáneas del turismo en París con el fin de mostrar sus nuevos territorios, las prácticas emergentes y revelar los puntos críticos en términos de gobernanza, de proyectos urbanos y de infraestructuras. Comentó que los turistas son “transparentes” en muchos estudios realizados sobre París, a pesar de su número considerable e impacto consecuente. Las tendencias muestran que los visitantes van a salir de los caminos trillados. No considera que la ciudad será un museo ni un Disneyland. Destacó la falta de articulación actual entre los proveedores de servicios turísticos: no se comunican ni han formado redes, lo que dificulta la generación de estrategias que estructuren al sector, sobre todo a nivel metropolitano.

Por su parte, Stephen Sawyer, Jefe del Departamento de Historia y estudios urbanos de la Universidad Americana de París, presentó su proyecto de “cartografía cultural de París-Metrópolis”. Partiendo de las dieciocho dimensiones de la sociología clásica, se interesó en representar “ambientes” en la metrópolis parisina. Tres en particular fueron definidos: el “París underground”, el “París bobo (bohemio-burgués)” y el “París art-de-vivre (arte o estilos de vida)”. Se orientó hacia tres dimensiones en función de dichos ambientes: análisis de la planificación cultural; análisis de la democracia metropolitana; análisis socio-económico. Para describir las caracterizaciones del espacio cultural parisino, evocó el “París archipiélago”, el eje “París Este-Oeste”, el “París fluvial”, que demuestran que los “ambientes culturales” resisten a toda lógica “centro-periferia”. Concluyó señalando que París es un vivero de nichos culturales, que florecen pero que son frágiles.

Después, Béatrice Fraenkel, Directora de estudios en la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales (EHESS) – Cátedra de la antropología de la escritura – evocó el proyecto de investigación “Escrituras urbanas de París 2030”, premiado en 2009. Se nutre de los trabajos del sociólogo francés Isaac Joseph. Un gran número de ciudades desarrolla hoy programas de lucha contra la “contaminación visual” (oposición entre la ciudad limpia y la ciudad desbordante), mientras que simultáneamente surge un “arte urbano” de prácticas gráficas individuales, lícitas o no. Su perspectiva es ecológica y política: estudia la ciudad donde se disputa el espacio público, cuyo acceso es un derecho para algunas personas que claman que “la calle nos pertenece”. Es importante reflexionar sobre esta problemática mientras surgen nuevos soportes de información urbana basados en las TICs, como son los Citywalls (se dice que apareció el primero en Helsinki como un experimento). La investigadora denuncia su uso sin antes contar con una filosofía de base.

Para responder a los ponentes, fue invitada Valérie Mancret-Taylor, Directora de planificación y estrategias metropolitanas del Consejo regional de Ile-de-France. Ella aludió la importancia de los imaginarios urbanos y la cuestión territorial: no se trata solamente de desarrollar clústers sino redes también y sobre todo en clave de colaboración, no únicamente de competencia. Evocó a Olivier Mongin, con su concepción de lo post-urbano y el rol de los individuos. Concluyó recordando la importancia de la multiculturalidad en París.

De las otras mesas redondas

Ahora recojo algunas de las ideas que he valorado de las otras mesas redondas, sin que pueda decir que sean completamente características de cada presentación. Señalo solamente que los discursos de los Alcaldes de París y Rio de Janeiro abrieron las jornadas. Después, en la introducción general, Jean Petitot, Director del estudios del Centro de Análisis y Matemáticas Sociales de la EHESS partió de la importancia de la “espacialización” (con a, no especialización) de los fenómenos en la evolución de los seres humanos. Recordó que nuestra inteligencia colectiva es más importante que la individual y que ésta surgió como inteligencia humana (en oposición a la de los primates) gracias a lo urbano. Hoy es importante estudiar y comprender la morfogénesis de París y su diferenciación funcional y espacial prestando una particular atención a los espacios que revisten importancia simbólica. Concluyó recordando que la creatividad y la innovación no se dictan, son imprevisibles, son arte. Cabe destacar la cantidad de tweets positivos generados en torno a esta presentación inicial.

En la mesa redonda “Ciudad cognitiva”, Greg Clark (Reino Unido), miembro del Urban Land Institute y consultor en desarrollo e inversiones para las ciudades y regiones, desarrolló en su ponencia la relación entre economía, espacio y conocimiento. Las capitales como París, Londres, Tokyo se están interesando en los sectores del conocimiento sobre todo ahora en el marco de la crisis, sin embargo otras ciudades como Boston, Singapur, Seattle o Basilea están teniendo más éxito a pesar de ser de tamaño mediano. Clark recordó que no son ciudades que solamente generan conocimiento sino que también lo comercializan. Para él, tres puntos de los que no se habla suficiente son: no hay muchas investigaciones que prueben que se crean muchos empleos; pocas empresas han mostrado ser rentables; es necesario considerar el desarrollo sostenible. Después, el Profesor Stéphane Van Damme, de Sciences Po París, presentó su investigación “Ciencias y capitales europeas: el laboratorio parisino”, en que consideró la sociología histórica de la organización del conocimiento con respecto a las técnicas de la capitalización del saber y de las redes nacionales y a escala europea. Señaló que en las épocas imperiales, el conocimiento circulaba al interior del territorio. París se consolidó en ese entonces como un tribunal científico también. Hoy en día, las ciencias se desarrollan en red, están cada vez menos ligadas a una localidad metropolitana y sus “centros” se encuentran frecuentemente lejos de los centros urbanos. En pocas palabras, se trata de la tensión entre una voluntad de arraigo local y las nuevas necesidades de una ciencia de gran circulación. Por su parte, Catherine Agulhon de la Universidad París 5-Descartes presentó una investigación sobre la acogida de los estudiantes extranjeros en París: “entre afiliación y repliegue”. En un contexto crítico como el que se atraviesa en estos momentos en Francia con respecto a la inmigración y la permanencia de los estudiantes extranjeros, la investigación muestra la heterogeneidad de experiencias, denunciando las dificultades a las que los estudiantes se enfrentan en París (aunque no solamente ellos, como decía un tweet de un estudiante francés). Lamentaron que después de haber hecho una selección tan exigente y haber formado a esos valiosos elementos, el Ministerio del interior dificulte que se queden y así “son los otros países que reciben los beneficios de su educación”.

La mesa “Ciudad incluyente” tuvo como ponente invitado a David Satterthwaite (Reino Unido) quien es investigador en el Instituto internacional para el medio ambiente y el desarrollo. Su presentación resaltó el papel de las federaciones o grupos locales para completar las acciones de los poderes públicos en las zonas más pobres de las ciudades, con ejemplos de la India (el barrio Dharavi en Mumbai) o África. Después, la investigadora Virginie Milliot de la Universidad París evocó el barrio de Barbès, “Laboratorio del pluralismo”. Éste es interesante a más de un título en el campo de la diversidad cultural y el diálogo intercultural: se trata de un espacio particular en la ciudad, un crisol de la vida pública. Numerosos inmigrantes llegan a Barbès en busca de apoyo, de comunicación, de sociabilidad… Las calles de Barbès no son para pasear (flâner) o circular – como en muchos barrios de París – existe un desbordamiento de la vida hacia la calle, lo que confiere una porosidad social al espacio. El humor, muy frecuente, sirve de elemento de ajuste en la negociación y participa en la pacificación en los intercambios entre identidades. El hecho de ser cosmopolita no ha dado lugar sin embargo a una permanencia de habitantes de otros barrios a pesar de las operaciones inmobiliarias. Parece que el fenómeno de gentrificación no se ha podido desarrollar. La profesora Elisabeth Méthais, del Conservatorio de Artes y Oficios de París, compartió brevemente con el público los avances de su investigación con respecto a “vivir en París en 2030 con Alzheimer”. Planteó las posibilidades que se vislumbra con el uso de las tecnologías (almacenamiento de información, comunicación, domótica, robótica…), como la de los dispositivos que ayudarán a situar al enfermo o que le permitirán desplazarse por la ciudad. La Profesora indicó que el estado del arte en la investigación sobre la enfermedad da esperanzas sobre la posibilidad de detectarla veinte años antes de que se desarrolle.

El panel de la mesa “Ciudad reticular” destacó la necesidad de servicios urbanos sostenibles, aprovechando las redes inteligentes, para respetar objetivos definidos en términos de bienes naturales y de energía. Laurence Raineau, investigadora en el Centro de estudios de técnicas, conocimientos y prácticas, de la Universidad París I, aludió estos objetivos mediante el análisis de los eco-barrios existentes en Alemania e Inglaterra, pensando en el impacto que podrían tener si se desarrollaran en París. Señaló que estos dos ejemplos han tenido un rol de “vitrina”, son visitados por muchos ciudadanos, pero están bastante desconectados de los demás barrios y de sus habitantes, creando algunas dinámicas más dignas de un laboratorio que de la realidad. Los cambios climáticos también han sido estudiados, por ejemplo, en cuanto al impacto sobre la agricultura en las zonas rurales que rodean a la ciudad y con modelos para prever las consecuencias del aumento de la temperatura.

La sesión de conclusión, además de los discursos del concejal Jean-Louis Missika, y de Anne Hidalgo, Primera teniente de alcalde de París a cargo del urbanismo y la arquitectura – he decidido no reseñar las presentaciones de naturaleza política – contó con la participación de Bjarke Ingels, dinámico arquitecto danés fundador del estudio de arquitectos BIG, quien mostró algunos proyectos impresionantes de arquitectura en relación con el espacio público y planteó vehementemente la importancia de promover el cambio, propiciando la democracia, la convivencia y la creatividad… Su concepto es el de un “hedonismo sostenible”. Impactante es el proyecto del Ayuntamiento de Tallin llamado el Periscopio, que busca la transparencia entre los ciudadanos y los políticos. También el del complejo de 8HOUSE en Copenhague o el del distrito que ha sido territorio de disturbios sociales y que ahora está en transformación (Red Square en Nørrebro). Gran conocedor de las presentaciones espectaculares (recordemos su participación en TEDGlobal 2009) y con grandes tablas en este campo, su participación fue significativa.

Presentación del Arq. Bjarke Ingels

Una expo casi onírica sobre el París que resiente el cambio climático en 2030

Me pareció particularmente evocadora la exposición montada para la jornada con pósters del proyecto “París +2°C”, mostrando una foto por distrito de París con el antes y después – un texto explicaba las adaptaciones y soluciones encontradas a los desafíos del cambio climático. Entre éstas: que no circulen más los autos, que hayan muchas líneas de tranvía (y que éstos también sirvan para el aprovisionamiento de mercancías), las fachadas serían modificadas, se utilizaría el agua de lluvia y se reciclaría la energía, se controlaría el flujo del río Sena cuyo nivel podría crecer frecuentemente… incluso habría un teleférico Montmartre-Montparnasse… Las imágenes y la expo fueron preparadas por el colectivo de arquitectos “et alors”.

Algunos de los pósters de la exposición

Algunos proyectos laureados en el campo de la cultura no presentados en las jornadas

Es interesante citar un proyecto de investigación laureado en 2008 y que no estuvo entre los ponentes: “Imaginar las prácticas culturales en el París de 2030” de Marie-Christine Bureau, del Laboratorio interdisciplinario de sociología económica del Conservatorio de Artes y Oficios de París.

Finalmente, otro reporte que concierne un tema cultural es “Inventario del patrimonio obrero en el distrito XIII de París” de Jean-Pierre Vallat, del Laboratorio de investigación Phéacie de la Universidad París VII – Diderot.

La lista de todas las investigaciones se puede encontrar en el sitio web del programa. Muchas de ellas tienen un enlace hacia una síntesis o un reporte.

Apostar por la investigación

“La inversión en la materia gris es una de las maneras más eficaces para defenderse de la externalización y la desindustrialización”

Jean-Louis Missika

Más allá de este programa, según el diario Libération, el Ayuntamiento decidió romper la alcancía para la investigación. En efecto, el alcalde Bertrand Delanoë prometió para su segundo mandato – en curso – una inversión en la educación superior y la investigación que se resume en un número redondo: mil millones de euros, que incluye los fondos para las universidades y también dos programas libres de investigación, en otras palabras, sin tema predefinido, llamado Research in Paris y Émergences. No es difícil justificar la inversión: en este siglo de la economía del conocimiento, París se enfrenta a Londres, Nueva York, Boston y pronto, sin duda, a las ciudades indias y chinas. Sin embargo, a mi parecer, la tarea va a ser dura si no se realizan diversas reformas necesarias para terminar de despertar a esta extraordinaria Bella durmiente que por mucho tiempo se ha dormido en sus laureles. Esta jornada muestra parte de esa voluntad.

« We'll always have Paris. » «Siempre nos quedará París»