Cooperación cultural

Políticas culturales locales y europeas en los proyectos digitales

A la ocasión del Primer Campus europeo de administraciones locales y regionales para la Cultura que tuvo lugar en París del 22 al 24 de noviembre de 2012 (y del cual he sido Jefe de proyecto), me pareció importante incluir en el programa una experiencia piloto de taller/conversatorio sobre las prácticas digitales y las políticas culturales de las administraciones locales y regionales europeas (gobiernos de ciudades, provincias y regiones). El título del taller fue “blogueros y tuiteros especializados en políticas culturales” y se desarrolló el jueves 22 de noviembre en la sala de lecturas de la Maison Heinrich Heine – Fondation de l’Allemagne de la Ciudad internacional universitaria de París.

En una interesante conferencia llamada « Rencontres culture numérique » (sobre la que elaboré una nota en este blog) tuve el agrado de escuchar a Gonzague Gauthier, responsable de los proyectos digitales del Centro cultural Georges Pompidou, y autor del blog Véculture; para el Campus europeo me pareció que sería la persona indicada para co-idear el taller, así como para moderarlo.

Después de la realización del taller, Gonzague ha publicado una nota en su propio blog con respecto a lo presentado. Con su acuerdo previo, la traduzco del francés, ya que considero que este conversatorio se trata de un primer paso común para desarrollar el análisis de estos temas, concentrándonos en las políticas y proyectos de las administraciones locales y regionales europeas, con vistas a elaborar un cuerpo de conocimiento y experiencia que será compartido en otros marcos, ya sean virtuales o presenciales.

Escribe Gonzague en su nota:

“En el marco de la Universidad de otoño de la Asociación Les Rencontres, he moderado un taller alrededor de las redes sociales. Lo he construido con tres ponentes, con el objetivo de mostrar cómo las redes sociales pueden articular las cuestiones locales con aquellas del territorio europeo. (…)

La mesa redonda se desarrolló ante un pequeño grupo, ¡lo que me extrañó mucho! Habitualmente los temas en torno a las redes sociales atraen a un gran público. Esta diferencia puede tener según yo varias explicaciones. Pienso que se debe principalmente a la mala comprensión de las cuestiones que implican las redes sociales en los intercambios culturales y la estructuración política de los territorios con respecto al nivel europeo.

Los puedo tranquilizar, esta incomprensión existe también en sentido inverso: la mesa redonda que me propuso animar Rafael – se lo agradezco – era bastante única. Nunca había asistido ni animado un evento de esta naturaleza en el que las cuestiones políticas podrían ser abordadas de otra manera que a través de la gobernanza de las instituciones que asumen una presencia en las redes sociales. Si la relación de la actividad social con los contenidos es en ocasiones difícil de ser descrita o comprendida (mientras que conlleva el sentido real del interés del uso de las redes sociales), la relación política con respecto a esta actividad está completamente oculta.

El jueves abordamos la síntesis de tres aspectos de las redes sociales mediante la participación de Axel Norbelly que representaba al Comité de ciudadanos de Montreuil (CCM), Frank Thinnes del proyecto transfronterizo Plurio.net y William Bressand de parte del European Multimedia Forum (EMF).

Axel Norbelly nos explicó lo que a nivel político se podía esperar de la utilización de las redes sociales. Puede ser un espacio de intercambios que lleva a las conversaciones tradicionales a un nuevo lugar, un tipo de nuevo barrio digital de la ciudad. Subrayó la potencia de una red ante las personalidades públicas sobre la óptica de un desarrollo de la red generalizado, es decir, el acceso a la red y a sus servicios en todo tiempo y todo lugar: el cartero, por ejemplo, por su conocimiento del ámbito local, su proximidad a los individuos y sus nuevos artículos tecnológicos, parece ser potencialmente el futuro “community manager” de la ciudad. Sin embargo, Axel no hizo únicamente prospectiva puesto que mostró cómo la cultura en el territorio del ayuntamiento de Montreuil (adyacente de París, al Este) es un eje de cohesión – no un consenso, sino un punto de partida para las conversaciones presenciales o digitales. Porque el uso de las redes sociales no remplaza los contactos habituales, más bien viene a modificar el espacio público, a dar mayor eficacia a la difusión de las ideas así como al valor de los discursos, tanto en un sentido como en el otro.

Frank Thinnes presentó un caso exitoso: Plurio.net que ha puesto en marcha un sistema de difusión de contenidos transfronterizo y cuya alimentación es descentralizada. Cada institución agrega su programación cultural que es así difundida en una red de contenidos que rebasa grandemente la posibilidad de alcance individual de las instituciones culturales. Este sistema funciona desde hace cinco años, cuando Luxemburgo fue la Capital europea de la Cultura en 2007, ha perdurado y encontrado otras razones de ser distintas a las que la prescripción política había determinado al principio. En la práctica, las instituciones no fueron tan sensibles al símbolo de proyecto transfronterizo como lo fueron con respecto al pragmatismo de usos que permitía. La movilidad cultural se reforzó. Pero el proyecto es también simbólico en el sentido de lo que la Estrategia Europa 2020 trata de poner en obra: fija la política de separación entre los productores y los difusores de contenidos, permitiendo a la vez la emergencia de nuevos modelos económicos basados en los servicios que usan datos públicos.

William Bressand también aludió las lógicas organizacionales y económicas. Su empresa responde a los proyectos europeos mediante la gestión de la relación entre los niveles territoriales locales y la entidad global. Todo un sistema de producción local de contenidos se inscribe en una gestión centralizada de la comunicación. Esto ha permitido comprender que las diferencias culturales y las diferencias de apreciación de los oficios/profesiones en el campo del web representan todavía un freno a la movilidad de las personas y a la comprensión de las cuestiones ligadas a estas prácticas – a lo que trata de responder el proyecto de observatorio de los oficios del web (e-Jobs Observatory).Éste ha sido construido sobre una base práctica, cuenta con fórums y entrevistas, también realiza seguimiento de la actualidad y permite inscribir los oficios del web en un marco de contextos más amplios.

Dichos contextos fueron citados sistemáticamente por los tres conferenciantes. Entre ellos podemos citar la difusión global de contenidos producidos localmente y la relación entre la cultura, la economía y el turismo – un sector que tiene muchas oportunidades si se cruza con la creación y el dinamismo de las industrias creativas además del sector patrimonial.

La relación de las redes sociales – ya sean redes de contenidos o redes de conversación – con las políticas culturales ha sido puesta en evidencia a través de las preguntas sobre la definición de cultura, del acceso a la cultura o la financiación de la cultura. Provenientes de tres países (Francia, Bélgica, Luxemburgo y la “Gran Región”), los ponentes aportaron respuestas y puntos de vista variados; sin embargo, cada uno formuló la idea de que en las redes sociales, los aspectos cotidianos de los ciudadanos tenían prioridad sobre los temas políticos generales y en este sentido era una tarea para los animadores de las comunidades difundir contenidos que muestren los beneficios de las políticas culturales sin imponer un discurso sobre ellos. De maniera unánime, subrayaron que estas plataformas de intercambios solamente tienen valor o interés en la medida de las interacciones que permiten, transmitiendo pensamientos o formas de pensar que deben ser recuperados por los gestores o responsables de comunidades con el fin de producir los proyectos ad hoc correspondientes.”

Si bien el contenido del taller varió un poco con respecto a la primera idea de base que era identificar a personas a nivel individual y como parte de administraciones territoriales e instituciones culturales en Europa que se especializaran en contenidos concretos sobre políticas culturales y cooperación, la profundidad de las presentaciones y la sinceridad de los intercambios rebasó plenamente nuestras expectativas en cuanto a una “experiencia piloto”. No cabe duda de que este tema requiere un estudio más profundo, invitando e incorporando experiencias de todo el continente y seguramente más allá. Seguiremos trabajando en este campo.

Primavera mexicana en París (2011)

Un año después del embrollo diplomático entre los gobiernos francés y mexicano que llevó a la anulación de “2011, Année du Mexique en France”, esta temporada de 2012 presenta una interesante serie de exposiciones de artistas mexicanos, sobre el tema de México o de su patrimonio prehispánico.

    • En materia de fotografía, cabe destacar la exposición “Henri Cartier-Bresson/Paul Strand, Mexique 1932-1934” que se presenta actualmente en la Fondation Henri Cartier Bresson y hasta el 22 de abril. En ésta es posible comparar dos visiones de un mismo país y dos enfoques de la fotografía muy contrastados.
    • Programada y luego “desprogramada”, finalmente se presenta la exposición “Resisting The Present – Mexico 2000-2012” en el Museo de Arte Moderno de la Ciudad de París, con una muestra de la escena artística juvenil mexicana. Activa desde los años 2000, ésta ha podido establecer una original propuesta estética y discursiva en la que la reformulación del arte en su interacción con la vida, en un espacio social activo, es la apuesta esencial. Los artistas de esta muestra privilegian un compromiso cabal con la actualidad. Sus obras más significativas cuestionan directamente las condiciones políticas y sociales en las que viven.  Instalaciones, vídeos, dibujos en formato XXL, esculturas que han explotado, fotografías… todas obras de una veintena de artistas nacidos después de 1975, como el dibujante Bayrol Jiménez, el cineasta Carlos Reygadas (muy conocido de este lado del Atlántico) o Marcela Armas que ha llamado mucho la atención con su escultura que suelta petróleo sin fin (I-Machinarius)… La exposición es producto de una investigación compartida entre el Museo parisino y el Museo Amparo de Puebla, México. Así también ha sido la ocasión de recordar algunos de los lazos que se han tejido entre México y Francia a través de figuras singulares, poetas e intelectuales (Man Ray, Jean Genet, Robert Desnos, André Breton, Roger Caillois…) cuya presencia se manifiesta en la obra de algunos artistas (Iñaki Bonillas, Mariana Castillo Deball, Erick Beltrán, Jonathan Hernández, Jorge Satorre, Pablo Sigg).
  • Las máscaras de jade mayas” se pueden ver en la Pinacoteca de París (institución privada cuyas instalaciones estrechas me hacen emitir ciertas reservas…) hasta el 10 de junio. Se trata de unas 15 máscaras en mosaicos de jade recientemente restauradas, es decir la mitad de las que cuenta México. El conjunto está presentado con otros objetos y piezas arqueológicas (estelas gravadas, cabezas esculpidas, cerámica…). La escenografía es inexistente, aunque los textos explicativos son bastante completos y siguen un orden histórico.

  • Aunque no se trata de una exposición específica sobre México, la muestra “Foto/gráfica, una nueva historia de los libros de fotografía latinoamericanos” actualmente en “Le Bal” – un centro especializado en fotografía documental inaugurado en 2010 –  muestra aspectos originales de los libros de fotografía latinoamericanos, entre los que los mexicanos ocupan un lugar destacado. Se trató inicialmente de una extensa investigación encabezada por Horacio Fernández, a manera de estudio crítico, que muestra la enorme aportación de América Latina al fotolibro.  El editor del Libro que resultó del proyecto es RM, basado en la ciudad de México. Fue un reto organizar una escenografía para esta muestra ya que no se iba a permitir tocar directamente los fotolibros. De esta manera, además de fotografías, hay en vitrinas ejemplares abiertos en páginas notables de dichos libros. Es posible consultar un artículo del diario El País sobre la expo. En el marco de las conferencias relacionadas con este proyecto, se realizó una que abordó el tema del cine de vanguardia en Latinoamérica, con una sesión especial dedicada al caso mexicano.

En resumen, gratas y enriquecedoras exposiciones que confirman la relación entre México y Francia a través de su cultura y sus artistas.

El Centro Cultural Logomo, Turku 2011 y la sostenibilidad

Un interesante caso de estudio sobre la sostenibilidad y el programa de las Capitales Europeas de la Cultura

Mientras que el pasado sábado 21 de enero comenzó el programa de “Guimarães 2012” Capital Europea de la Cultura” (CEC) con una gran ceremonia de apertura – lo  que su compañera eslovena “Maribor 2012” hacía una semana antes – llega la hora del balance para las dos ciudades que durante 2011 enarbolaron el título de la capitalidad: Turku en Finlandia y Riga en Estonia. Pero no solamente, comienza también en el desarrollo cultural de ambas ciudades, la transición hacia la etapa posterior al año de la capitalidad. Esa etapa que presenta siempre cierta incertidumbre, a pesar de ya haber sido considerada desde el inicio en la definición del espíritu del programa, así como en su largo proceso de planeación.

Explorar el tema de las Capitales europeas de la Cultura y sus efectos a mediano y largo plazo merece una atención particular, como lo han venido mostrando Robert Palmer o la Dra. Beatriz García, entre otros. En el marco de la plataforma de análisis y reflexión “Poiein kai Prattein” (Crear y hacer), algunos investigadores interesados en el triángulo “Cultura, Desarrollo Sostenible y Ciudades” estamos iniciando una colaboración y nos hemos planteado entre nuestras líneas de trabajo, una sobre las CECs y la sostenibilidad. Como personalmente también me enfoco en los centros culturales, he encontrado un caso que presenta un gran potencial de estudio en este campo: el Centro Cultural Logomo de Turku, que jugó un papel preponderante en el transcurso del programa de “Turku 2011”.

El objeto de esta nota es entonces ofrecer una breve descripción del programa de la capitalidad y de este centro cultural que no es muy conocido en Latinoamérica – incluso en Europa, me atrevería a decir – y destacar sus principales características con el fin de entender cómo participó y evocar algunas pistas de observación para la etapa subsiguiente que analizaremos más tarde en este año.

Turku, la ciudad

Turku, en cuyos astilleros se dice que se construyen los mayores buques de cruceros del mundo, es la ciudad más antigua de Finlandia (fundada en 1229). Se encuentra a 150 km. al Este de Helsinki, y por la población de su área metropolitana (300.000 habs.) llega a ser la tercera del país. Fue la capital del país hasta 1812, y hoy en día es la “ciudad oficial de la navidad en Finlandia”. Un terrible incendio en 1827 destruyó los 2/3 de sus edificios, por lo que su actual fisonomía presenta un aspecto bastante uniforme, en un plano cuadriculado, y sin muchas huellas de su pasado medieval. La ciudad cuenta con una buena reputación como cuna de artistas: se puede citar a Meiju Niskala, artista de performance, el escultor Kim Simonsson y el compositor Ulf Langbacka, entre otros. También es conocida por tener una de las mejores academias de arte de Finlandia, por no hablar de su reconocida escuela de circo. Incluso se dice que la música electrónica nació en Turku; de hecho, el más antiguo festival citadino en Finlandia, “Down by the Laituri”, se considera entre los mejores eventos musicales de la Europa nórdica. Para los responsables de la designación de la Capital Europea de la Cultura en Finlandia, el perfil de esta ciudad – un refugio artístico sofisticado pero relativamente desconocido – encajaba perfectamente con las ambiciones del programa comunitario.

“Culture does good”, la cultura hace bien: el programa de la capitalidad

Cuando Turku fue seleccionada en 2006, había dejado atrás a seis competidoras, entre ellas Rovaniemi, Tampere, Oulu, Jyväskylä… El lema de la presentación de su candidatura era “Turku está en llamas” y desde el inicio concibieron la aventura más como un proceso que como un programa para un año. Así, formaron parte del programa 163 proyectos de diverso tamaño de los cuales, tres de cada cuatro habían sido seleccionados a partir de una convocatoria pública. Ello refleja bien los puntos de partida de su proceso: base abierta y participación amplia. El contenido se dividió en cinco temas: Trasformaciones 2011, Despegues (take offs) 2011, Exploraciones del archipiélago 2011, Personalmente 2011, y Memorias y verdades 2011. Sus principales objetivos eran el bienestar (well-being), el internacionalismo así como la exportación comercial de la economía creativa y la cultura. Se realizaron aproximadamente 5.000 eventos y actividades (abiertos al público en general o enfocados a grupos de escolares o de mayores, por ejemplo) de los que 70% eran gratuitos. Respondiendo a la vitalidad idiosincrática de la escena artística de Turku, se contó con la participación de 15.000 artistas, contribuidores y productores; los extranjeros provinieron principalmente de Suecia, Gran Bretaña, Alemania, Estonia y Estados Unidos. Hablando del objetivo del bienestar, lo declinaron en dos componentes: salud y medio ambiente. Así, con respecto al segundo, desarrollaron la línea temática del agua, sobre todo durante el verano. Y ligando agua y salud (y fuego), un proyecto cultural emblemático se realizó en torno a los baños sauna – lugares y prácticas tan ligadas a la sociedad y la cultura finlandesa. Es interesante resaltar un aspecto del tratamiento de la relación de salud y cultura: con el respaldo de la comunidad médica y la seguridad social, los doctores en centros de salud de la ciudad distribuyeron 5.500 “recetas culturales”, es decir vouchers que permitían la entrada a eventos del programa de la capitalidad, gratuitos para los habitantes y sin costo para las finanzas de los centros de salud… ¡una creativa manera de poner en práctica su concepción de que la cultura participa en la salud!

Logomo – El “Centro de Cultura”

Una vez planteado el marco, podemos concentrarnos en el centro cultural Logomo, una de las principales sedes del programa cultural de Turku 2011, proyecto lanzado especialmente para la capitalidad, y que según el alcalde de Turku, Aleksi Randell “tiene por misión aprender de los métodos creados por las experiencias durante el año, avanzar y desarrollarlos hasta que se vuelvan operaciones permanentes”. En efecto, muchas de las esperanzas de la ciudad se han depositado en el audaz proyecto de renovación edilicia de lo que fuera un antiguo almacén y un cobertizo de mantenimiento de trenes que remonta a la época de los zares. Vendido por la compañía de ferrocarriles de Finlandia hace seis años a una empresa que intentó, sin éxito, que se convirtiera en un parque de diversiones, el inmenso edificio de ladrillo ha renacido como un Centro Cultural de 24.000 m², con espacios versátiles para conciertos, exposiciones, un restaurante, un café, una tienda y estudios para artistas y empresas creativas. Hartela, una empresa finlandesa, ha invertido 50 millones de euros en la limpieza y remodelación de la estructura en ruinas, apostando en que Turku se convertirá en un imán para las artes y la cultura después de 2011.

Contrasta el aspecto exterior industrial histórico con el interior espacioso y moderno, que ofrece más de lo que parece. Su ubicación central cercana a la estación central de trenes es una gran ventaja. La funcionalidad ha sido prevista como elemento esencial: la mayoría de los espacios pueden ser adaptados (reduciendo o aumentando su capacidad). La gran sala de Logomo puede recibir eventos de hasta 3.500 personas. El escenario puede ser modificado de 0 a 700 m² y colocarse de manera que se pueda crear un anfiteatro moderno. También se puede acoger seminarios, conferencias y congresos al contar con la tecnología necesaria. En 2013, el espacio de oficinas en Logomo será perfectamente adecuado para los trabajadores y las empresas del sector creativo. El objetivo es crear una comunidad de profesionales que se complementen y se apoyen mutuamente y así, fotógrafos, agencias de viajes, ilustradores y traductores tendrían colaboradores al alcance de la mano. Los espacios-estudio se han diseñado para artistas profesionales y van desde salas pequeñas de unos pocos metros cuadrados hasta grandes espacios adecuados para el trabajo colaborativo. En su primera etapa, es decir durante 2011, 9.000m² estuvieron disponibles para albergar un gran número de actividades del programa que no podrían haberse realizado en otras instalaciones de Turku (culturales o no).

El ala Oeste de Logomo recibió las cinco principales exposiciones, abiertas todos los días:

  • Fire! Fire! Producida en colaboración con el centro finlandés de ciencias, trata del fuego y del gran incendio de Turku, asociando elementos artísticos tanto en la concepción como en la presentación.
  • Only a Game? Es una exposición para las familias, organizada por la Unión de asociaciones de futbol europeas y que da perspectivas sobre este deporte y sus seguidores, llevando a los visitantes al mundo de los juegos.
  • Alice in Wonderland (Alicia en el país de las maravillas): Una ambiciosa exposición de fotografía contemporánea del Museo finlandés de fotografía. Con las obras de 31 artistas, interconectadas a través del mundo de la fantasía y llevadas a la realidad por varios métodos, la exposición da lugar al humor y al comentario crítico.
  • La exposición ARS11 de vídeo instalaciones preparada por el Museo de arte contemporáneo Kiasma con trabajos de Isaac Julien (sobre la migración ilegal en el Mediterráneo con un enfoque visual y poético) y de Eija-Liisa Ahtila (Where is Where?)
  • La retrospectiva de la obra homoerótica de Tom of Finland (Touko Laaksonen 1920-1991), originario de Turku.

El ala Este, en su auditorio y la sala de espectáculos, acogió los eventos de danza (por ejemplo de Tero Saarinen), una ópera, comedias musicales, conciertos de heavy metal, rock, jazz, música clásica… y eventos especiales, como el día internacional contra la homofobia y transfobia, o el día internacional de la ciencia.

Desde su apertura en enero hasta mediados de diciembre, Logomo había recibido 248.000 personas y concluyó su etapa festiva el 18 de diciembre de 2011. Algunas de las exposiciones se vuelven a abrir en 2012 dado el éxito obtenido. Logomo continúa su desarrollo en el marco de la estrategia prevista, viviendo una transición – no sin cierta nostalgia – con respecto a la explosión de energía que representó su primer año de existencia. Su papel en cuanto a motor del impulso a las industrias culturales y creativas ha generado grandes expectativas.

Turku 2011 “sería un fracaso si durara sólo un año”: un legado con impacto a largo plazo y sostenibilidad

Cay Sevón, Directora ejecutiva de la Fundación Turku 2011, declaraba lo anterior al New York Times, agregando que la designación de Turku como CEC debía “cambiar la ciudad de una manera profunda”. La concepción de la candidatura ya incluía la visión de que los logros de la capitalidad debían resonar en el futuro tanto regional como nacionalmente. En consecuencia, un grupo de trabajo fue creado para captar el aprendizaje de las mejores prácticas y generar nuevas ideas a partir de la experiencia de 2011. Por ejemplo, con base en un cuestionario final se encontró que el 78% de los responsables de los proyectos pensaban que las actividades generadas dentro de la capitalidad continuarían después de 2011. También se organizaron seminarios sobre el espacio urbano, la arquitectura y el desarrollo sostenible. Más allá, la ambición es que se pueda compartir a nivel europeo modelos sobre cómo la cultura puede aumentar el bienestar y cómo se puede cooperar de nuevas formas, como en el caso de la ciencia y la cultura. En colaboración con la Universidad de Turku, distintos estudios de seguimiento y tesis doctorales se han emprendido al respecto y se desarrollarán hasta 2016. Además, a nivel local, han emprendido la evaluación de cómo se ha hecho de Turku una ciudad más acogedora y hasta qué grado se ha fortalecido la vida y la experiencia cultural en ella.

Un caso que merece seguimiento

En conclusión, por los elementos expuestos, considero que el centro cultural Logomo y los resultados del programa de Turku 2011 merecen una atención particular de parte de quien se interesa en los temas de la cultura, la sostenibilidad y las ciudades. Obviamente cada experiencia de esta naturaleza es única y no reproductible, pero el caso de Turku puede sin duda dejar muchas lecciones positivas  y negativas y aumentar nuestra comprensión del sentido que ha tenido en la práctica el Programa de las Capitales Europeas de la Cultura a largo plazo así como la implicación en ellas de los centros culturales.

Foro Europeo de Cultura 2011 4/4

Concierto de la Orquesta de Cámara de Europa

Más allá de la reseña…

La semana que ha transcurrido desde el fin de las jornadas del European Culture Forum (21 y 22 de octubre pasados) me ha permitido hacer un balance personal de lo ocurrido durante esos dos días de ponencias, diálogos, encuentros, reencuentros e incluso algunos desencuentros – en el plano de las ideas, no con personas concretas.

¡Y es que no solamente puede preocupar lo malo que son los sándwiches! Humor… a medias: son exactamente iguales en cada edición y no sé por qué no los han cambiado si la vez pasada en el feed back para los organizadores me consta que se pedía un cambio… Pero, ya pasando a aspectos serios, no es lo único que parecería que no ha cambiado desde septiembre de 2009. Me enfocaré hacia tres puntos un poco inquietantes.

La necesidad permanente de probar la contribución de la cultura a la economía y a otros campos del bienestar de la persona y la sociedad

En este foro, como en muchos otros, variados ejemplos han demostrado directa o indirectamente los efectos positivos de la cultura. Con un público participante de la naturaleza de los inscritos a estas jornadas (digamos 99 % relacionado con cultura y educación), el tema se vuelve incluso repetitivo – hasta cansado – porque es como “predicar para los convertidos” (preach to the choir). No es sorprendente que el director egipcio Ahmed El Attar haya iniciado su presentación preguntando “¿por qué todavía seguimos discutiendo sobre la importancia de la cultura?… ¡como si no fuera obvia!”. También estuvo el cuestionamiento de Ilona Kish, que parecía un poco desanimada: “¿por qué es todavía difícil convencer a los que no pertenecen al sector cultural?”.  Peor todavía después de una notable e imaginativa presentación del Dr. Pierluigi Sacco que se ha concentrado en señalar los caminos que han tomado las investigaciones actuales para hacer patentes científicamente los efectos “invisibles” y/o “indirectos” de la Cultura 3.0 en que comenzamos a navegar. Y podría seguir comentando los casos precisos citados en estas jornadas… A pesar de ello, Rudolf Niessler, Director de la coordinación de política regional de la Comisión Europea, sentenció que el sector cultural “¡debe mostrar pruebas concretas de la contribución de la cultura a la economía!” Lo que fue como si no hubiera escuchado nada de lo anteriormente presentado en su panel. Es cierto que no estuvo presente el día previo y que los representantes de la DG de Cultura le habrían podido informar del contenido (no sé si lo hicieron). Sin embargo, esto va claramente más lejos, ¡muestra que sigue no habiendo comunicación entre las direcciones de la Comisión Europea en estos temas! Muestra también contradicciones flagrantes con respecto a declaraciones de otras personas y documentos de la misma Dirección de política regional. Y al mismo tiempo, es un testimonio de falta de memoria de los análisis y estudios que se ha realizado por y para la Comisión Europea en este campo. Un simple recordatorio, para nada exhaustivo:

  • 2010: “La contribución de la cultura al desarrollo local y regional – evidencia a partir de los fondos estructurales” estudio realizado por el Centro de estrategia y servicios de evaluación (CSES) y ERICARTS
  • 2009 : La economía de la cultura en Europa. Estudio llevado a cabo por KEA European Affairs, con la colaboración de Media Group (Turku School of Economics) y MKW Wirtschaftsforschung GmbH
  • 2007: Comunicación sobre una Agenda Europea para la Cultura en un mundo en vías de globalización: “También se acepta que la cultura es un aspecto imprescindible para lograr los objetivos comunitarios estratégicos de prosperidad, solidaridad y seguridad, asegurando al mismo tiempo una mayor presencia en la escena internacional » (p.3)
  • 1996: Comisión de las Comunidades Europeas, Comunicación de la Comisión al Consejo, al Parlamento Europeo, al Comité Económico y Social y al Comité de las Regiones, “La política de cohesión y la cultura – una contribución al empleo”, Bruselas, 20.11.1996, COM (96) 512 final
  • 1996: Comisión Europea, “Primer informe sobre el examen de los aspectos culturales en la labor de la Comunidad Europea”, Bruselas, 17 de abril 1996 COM (1996) 160 final
  • 1995: Resolución del Consejo de 20 de noviembre de 1995 sobre la promoción de las estadísticas sobre la cultura y el crecimiento económico (95/C 327/01)

En fin, lo que sí creo que compartimos con el Sr. Niessler los que estábamos presentes es la importancia de entender la contribución de la cultura de manera transversal en los objetivos de la política regional, y de hecho ya hubo una comunicación comunitaria en que se señala que siempre en toda acción comunitaria se debe considerar su componente cultural. Por lo visto, este tema no está cerrado.

La torre de marfil

Consideremos ahora mi segundo tema de inquietud. En este periodo de mucha incertidumbre, por los elementos de los que dispongo como ciudadano y como actor del sector cultural, la situación es como si fuéramos por barco pasando un área de neblina intensa, sin saber si hay icebergs, o incluso, sin saber si ya ha habido una colisión con alguno. Sin embargo, durante la conferencia hubiera parecido que navegábamos por aguas tranquilas y con cielo despejado. Me refiero a que no se dio a la crisis actual el lugar que merece en las reflexiones. Sinceramente, tuve la sensación de que no había la conciencia de la situación económica por la que pasa la Unión Europea. A penas se mencionó en algún momento una frase sobre las restricciones en los presupuestos. Aunque sí se notó una evolución en los temas tratados con respecto a la edición anterior, concentrándose en la digitalización, la formación del sector cultural en un marco de digitalización y globalización, en las “inversiones inteligentes” en cultura y el rol de los actores culturales en los procesos de democratización, es claro que no se invocó el nuevo contexto financiero de los estados y las administraciones locales y regionales que en Europa soportan esencialmente los proyectos culturales. Ninguna voz se alzó para solicitar que el futuro programa “Europa creativa” considere la crisis y sus efectos ya notables hoy en día. Pocos pensaron en las manifestaciones “monstruo” que tenían lugar en Atenas esos días o los movimientos de “indignados” que se esparcen por el mundo…

Público, ¿estás ahí?

Dadas ambas situaciones, se hubiera podido esperar una dinámica de participación más activa, más cuestionante, menos pasiva… Me parece que no faltó tiempo, se consideró suficiente espacio de palabra en lo que a los paneles se refiere. Aún así, las preguntas y los comentarios fueron escasos, faltos de vitalidad. Ganó el tono políticamente correcto. ¿Estaba el público de alguna manera cansado de “los mismos discursos”? ¿Se tenía cierto temor de generar una controversia? ¿Es difícil discutir con las autoridades de la DG Educación y Cultura porque de cierta manera representa a quien otorga los fondos para los proyectos europeos? Imagino que un poco de todo, además de la usual timidez de enfrentarse a 800 colegas, la fatiga después de varias presentaciones, o el hambre… ¡pero de todas formas los sándwiches fríos esperaban! Cabe señalar que la sesión de información sobre el Programa “Europa Creativa” se organizó en torno a preguntas del público, porque “la presentación” fue muy corta y general. Las respuestas fueron también vagas e imprecisas. Estoy seguro que Laurent Dréano, Director de Cultura de la ciudad de Lille no quedó satisfecho con la respuesta a su pregunta sobre la eventual interacción simultánea de programas europeos para un mismo proyecto. Este funcionamiento debió desalentar a más de uno.

Un poco relacionado con este tema, como anécdota de la transición al uso de las “nuevas” tecnologías en el European Culture Forum: ¡no es posible que una conferencia de este nivel se realice en instalaciones que no tengan manera de conectarse a internet fácilmente, sobre todo para los no residentes en Bélgica! Fueron pocos los “twitteros” en directo. Colmo de gracia, los organizadores tardaron en decidir qué hashtag se usaría porque había varios en uso y los “twitteros” no se ponían de acuerdo…

Y sin embargo se mueve…

Por supuesto, estoy más que convencido de la utilidad de conferencias de esta naturaleza porque reúnen a una gran diversidad de representantes del mundo de la cultura de Europa y más allá. Los contactos que se pueden establecer a partir de conversaciones formales o informales tienen efectos directos e indirectos que son muy valiosos, participando concretamente en la construcción europea y el desarrollo cultural dentro y fuera de su territorio. No debemos olvidar lo que sucede en otros contextos, baste citar el caso de Bielorrusia donde son mancillados cotidianamente los derechos humanos, como lo expuso Natalia Kaliada. Además, muchas ponencias tienen un carácter formativo.

Dentro de dos años, si el European Culture Forum se sigue organizando, espero que habrá una mayor posibilidad de interacción entre los participantes, aprovechando los aportes de las TICs, y que los puntos indicados por los participantes en el cuestionario de inscripción serán tomados en consideración de manera más efectiva.

Mis próximas notas van a abordar temas específicos que me han parecido relevantes a partir de mi participación a los Open Days y al Foro Europeo de Cultura. Con respecto a las ciudades creativas y las Capitales europeas de la Cultura, me detendré un poco en un centro cultural finlandés que tiene un papel central en el programa de Turku 2011: Logomo. También comentaré sobre el programa de Mons 2015 y su relación con las TICs en el marco de su desarrollo cultural territorial. Veremos además en qué etapa se encuentra la campaña “We are More”. Más tarde, me concentraré en el tema de las ICCs y de la cultura con respecto a las “estrategias de especialización inteligente” (smart specialisation strategies) que promueve la Comisión Europea. Siempre dejando un lugar a la flexibilidad para tratar otros temas que puedan surgir entre tanto.